viernes, 12 de octubre de 2012

Ciudad de Matanzas: aniversario 319 de la fundación de la villa de San Carlos y San Severino de Matanzas

    La fundación de la ciudad de San Carlos y San Severino de Matanzas; el 12 de octubre de 1693 estuvo signada por la necesidad de fortalecer el territorio y defenderlo de los constantes ataques de corsarios y piratas.
   El cuero vacuno era el producto básico para el comercio de contrabando que se realizaba por las costas de Cuba entre piratas , corsarios y los pobladores de la Isla.
   En 1572, el Contador Pedro de Arana, informaba al Rey de que en el puerto de Matanzas los franceses entraban como por sus casas.
   El hecho más escandaloso lo protagonizaron los holandeses en 1628, cuando una escuadra al mando de Peter Heyn saqueó el 8 de septiembre en la rada yumurina a la Flota de la Plata, la que llevaba el oro de las colonias para la monarquía. El suceso puso el empuje y la acechanza del corso y la piratería en los mares americanos, al tiempo que demostró la necesidad de fortalecer la defensa militar.
   En la creación de la ciudad se manifiestan características que le proporcionan un carácter único en el panorama cubano. Es la primera urbe del país erigida bajo la voluntad estatal explicita en los documentos emitidos por el Rey de España y responde en su esencia a los principios político-militares de los siglos renacentistas y a la imperiosa necesidad de resguardar a la capital de un ataque enemigo por la retaguardia.
   Se levantó de manera organizada con los conceptos de la cuadrícula española, plasmada en un plano previo, ajustado a “regla y cordel”, con el ánimo real de considerarla ciudad y no villa, como sus predecesoras.
   La nueva ciudad se fundó junto a la bahía y para ello se hicieron venir 30 familias canarias. Importante resultó también la construcción de un castillo que protegería a la población de los ataques filibusteros y daría empleo a los pobladores.
   Por la procedencia del núcleo fundamental de sus fundadores se le puede considerar como la ciudad primada de los oriundos de las Islas Canarias en América.
   El proceso fundacional culminó cuando se le señaló por el Gobernador una amplia jurisdicción y el 8 de diciembre de 1694 quedó constituido el cabildo citadino con Diego Méndez de León Illada como alcalde de primer voto.
   Durante todo el Siglo XVIII Matanzas fue la única ciudad con esa categoría, en la vasta extensión entre La Habana y Villa Clara, pero no pasó de ser una aldea. En el resto del actual territorio existió una red de instituciones eclesiásticas que determinaron puntos poblados como Guamutas, Guamacaro, Macurijes, y  Hanábana  entre otros.
   La pujanza económica de la naciente burguesía le permitió promover una cultura superior en el ámbito de las artes y las letras, la educación y la ciencia. Se destacan personalidades culturales de primer orden nacional
   Por todo el esplendor cultural alcanzado en la Ciudad de Matanzas, el 17 de febrero  de 1860, el director del Liceo Artístico y Literario, Rafael del Villar la proclamó como La Atenas de Cuba, designación que se ha mantenido a través de los tiempos y hasta la actualidad.
   Matanzas es la primera ciudad moderna de Cuba por los criterios urbanísticos y únicos utilizados en su diseño y fundación; el centro histórico urbano no ha sufrido modificaciones en su trazado desde la fecha de su fundación.
   El Hospital de Santa Isabel, edificado en 1838, es la más antigua institución hospitalaria en activo de toda Cuba.
  La academia Alberto Tarascó Martínez fué muy importante para el desarrollo de las artes plásticas de Matanzas.
   Las Cuevas de Bellamar es el centro turístico en activo más antiguo de Cuba. Es una de las cuevas abiertas en caliza más bellas del mundo.
    En Matanzas se celebró el primer juego de pelota de toda Cuba. Es por derecho propio la cuna del béisbol y cuenta con el más antiguo lugar dedicado a ello, el Palmar de Junco
    En el Palacio de Gobierno se izó por primera vez en Cuba la enseña nacional el 20 de mayo de 1902.
   Dentro de sus destacados elementos culturales están el ser la cuna del baile nacional, el danzón además del danzonete y la columbia.
   El poeta José Jacinto Milanés hizo el primer verso que consagra la cubanidad en general y la matanceridad en particular.
  En fecha tan temprana como los inicios del Siglo XX, en el monumento al soldado desconocido, se enuncia e inscribe en bronce por primera vez la consigna “Patria o Muerte”.
   La ciudad ha dado a Cuba dos poetas nacionales:Bonifacio Byrne y Agustín Acosta, además de tener a Carilda Oliver Labra, representante única de su estilo.
   El primer museo creado por la Revolución fue el de Matanzas y el Museo Farmacéutico es único en su tipo en América.
   La primera experiencia cubana del Poder Popular tuvo lugar en Matanzas.