jueves, 18 de octubre de 2012

Poetas alemanes: Heinrich von Kleist, uno de los grandes poetas del Romanticismo alemán


En el aniversario 235 del natalicio del poeta, dramaturgo y novelista alemán

   Heinrich Wilhelm von Kleist nació el 18 de octubre de 1777, en Fráncfort del Óder, Prusia,y murió el 21 de noviembre de 1811, en Potsdam, a las afueras de Berlín. Considerado uno de los principales escritores dramáticos del llamado romanticismo alemán y de toda la literatura alemana.
   Sin embargo, no gozó de predicamento en vida, y hubo que esperar hasta el siglo XX para que se reconociese su papel destacado y sus obras pasasen a convertirse en una pieza del repertorio clásico alemán.
   En 1799 inició estudios de leyes y filosofía en Frankfurt y se interesó profundamente por la obra de los más destacados pensadores e intelectuales de la época, como Kant, cuya influencia se refleja en su primer drama, La familia Schroffenstein (1810).
   Más tarde rechazó lo que consideraba un exesivo culto a la razón, y se acercó a la filosofía de Rousseau, lo cual provocó que abandonara sus estudios y a su prometida y realizara varios viajes a Francia y Suiza. En esta época inició la escritura de Robert Guiskard(1803), que quedó inconclusa.
   Funcionario del estado en 1804, la caída de Prusia en 1806 reavivó sus sentimientos patrióticos, por lo que fue encerrado en el fuerte de Joux por los franceses. Recobrada la libertad, residió dos años en Dresde. Por esta época redactó Anfitrión (1806) y El jarro roto(1806), una comedia realista.
   Siguieron a estas obras Pentesilea (1807), Käthchen von Heilbronn (1808) y La batalla de Arminio (1809), de firme voluntad patriótica. Más contradictorio fue su último y más celebrado drama, El príncipe de Homburg (1810), basado en un episodio de la guerra de los Treinta Años.
   A su regreso en Berlín, ingresó en el círculo romántico de Arnim, Fouqué y Brentano, donde editó la revista Berliner Abendlätter. Durante toda su vida adulta, luchó infatigablemente por incitar a sus compatriotas a la resistencia contra Napoleón.
   Puso fin a su atormentada vida a los treinta y cuatro años suicidándose en el lago Wannsee. La obra de Kleist, entre el clasicismo y el Romanticismo, se ha considerado una de las mejores de la dramaturgia alemana.