jueves, 2 de febrero de 2012

Sobrepasa el millar de personas que solicitan viajar desde Miami a Cuba para ver al Papa


Más de un millar de personas, en su gran mayoría cubanos residentes en Miami, han pedido a la Archidiócesis de esta ciudad que les reserve una plaza para estar en Cuba durante la visita del papa Benedicto XVI el próximo marzo, destaca un despacho de la agencia española EFE fechado en Miami.
"En realidad se han recibido más de mil peticiones, pero por el momento sólo se ha podido revisar cerca de la mitad de las solicitudes", explicó a Efe un portavoz de ese órgano eclesiástico, que está organizando un peregrinaje desde Miami.
Según detalló, la Archidiócesis seguirá aceptando peticiones hasta mañana, cuando tiene previsto cerrar el plazo y tratar de revisar todos los casos, una tarea compleja que incluirá también la gestión de los permisos necesarios para viajar a Cuba.
La idea de la Archidiócesis es fletar al menos dos aviones de unas 250 plazas cada uno, para que salgan del aeropuerto de Miami el 26 de marzo y los peregrinos puedan así participar en dos misas al aire libre que oficiará el papa en Santiago de Cuba y en La Habana.
Las autoridades eclesiásticas en Miami aseguran que la inmensa mayoría de las solicitudes presentadas hasta el momento son de cubanos residentes en Florida, que son 1,2 millones, aunque también hay gente de otras nacionalidades.
Algunas organizaciones de esta comunidad han calificado de "viaje turístico" esta iniciativa, que en un principio se pensaba hacer en un crucero y que costará entre 1.200 y 1.600 dólares en función del tipo de alojamiento, además de los 400 dólares que cuesta el visado a quienes salieron de la isla después de 1970.

Sin embargo, el arzobispado insiste en que el espíritu del viaje es "hacer una peregrinación de caridad", que nada tiene que ver con cuestiones políticas.
"¿Por qué vamos? Los obispos cubanos han dicho 'las personas cubanas son una donde quiera que estén'. Viajamos en solidaridad con la iglesia en Cuba y en respuesta a su invitación a compartir con ellos este histórico evento", explicó recientemente el arzobispo de Miami, Thomas Wenski, quien descartó que la iniciativa pueda entenderse como una manera de legitimar el régimen cubano.
Benedicto XVI, de 84 años, llegará a Santiago de Cuba el 26 de marzo desde México y su viaje coincidirá con el Año Jubilar 2012 en Cuba para festejar el IV Centenario del hallazgo de la imagen de la Virgen de la Caridad del Cobre, la patrona de la isla.
Los peregrinos asistirán a la primera misa que celebrará el papa en la plaza de la Revolución Antonio Maceo, en esa ciudad, con motivo de la Anunciación de la Virgen María.
Después viajarán a La Habana para participar al día siguiente en una misa en la catedral con el arzobispo de Miami. El 28 de marzo asistirán a otra misa del papa en la plaza de la Revolución José Martí y regresarán a Estados Unidos el 29 de marzo.
Todos los trámites del viaje están a cargo de la agencia de viajes Airline Brokers, que tiene autorización del Departamento del Tesoro de Estados Unidos para realizar vuelos chárter a Cuba.
Para la Fundación Nacional Cubano-Americana (FNCA) se trata de una "buena oportunidad" para que los cubanos de Miami lleven a sus compatriotas un mensaje de libertad y democracia, según dijo a Efe Omar López Montegro, uno de sus directivos.
En cambio, Ninoska Pérez, directiva del Consejo por la Libertad de Cuba (CLC), calificó la peregrinación de "viaje turístico" y, en declaraciones a Efe, acusó a la Archidiócesis de Miami de tener "una falta de ética total", una opinión compartida por Miguel Saavedra, presidente de Vigilia Mambisa.
"Hay un signo de interrogación con la Iglesia católica porque no vemos un despertar de ayuda al pueblo de Cuba para quitarle la tiranía que tiene", expresó Saavedra.
Cuando el papa Juan Pablo II viajó a Cuba en 1998 parte del exilio cubano en Miami mostró una fuerte oposición a organizar una peregrinación como la de ahora e incluso trató de sabotearla.