martes, 23 de octubre de 2012

Escritores cubanos: Cirilo Villaverde, aniversario 118 del fallecimiento del autor de Cecilia Valdés o La Loma del Ángel

   El novelista, maestro, traductor, escritor y periodista cubano Cirilo Villaverde de la Paz, nació el 28 de octubre de 1812 en el Ingenio Santiago, Pinar del Río. Cursó las primeras letras en San Diego Núñez, pueblo cercano al lugar de su nacimiento.  
   En  1823 se mudó a La Habana, donde cursó la primera enseñanza en la escuela de "Antonio Vázquez y Latín" en el colegio del padre Morales, en el que inició su amistad con José Victoriano Betancourt.  
   Estuvo implicado primero en la corriente del anexionismo y sirvió después de 1868 a la causa independentista. Autor de la clásica novela cubana Cecilia Valdés.  
   Estudió filosofía en el Seminario de San Carlos y dibujo en la Academia San Alejandro. En 1834 recibió el título de Bachiller en Leyes. Trabajó en los bufetes de Córdoba y de Santiago Bombalier, pero pronto abandonó estas labores para dedicarse al magisterio y la literatura. 
   Fue maestro en el Colegio Real Cubano y en el de Buenavista, ambos de La Habana, así como en La Empresa, de Matanzas. Comenzó a publicar en la Miscelánea de útil y agradable recreo en la que aparecieron sus novelas “El ave muerta”, “La peña blanca”, “El perjurio” y “La cueva de Taganana”. 
   Asistió a las tertulias literarias de Domingo del Monte y continuó publicando sus narraciones y trabajos críticos en diferentes publicaciones periódicas, como Recreo de las Damas,Aguinaldo Habanero y La Cartera Cubana.
   Autor de la famosa novela Cecilia Valdés o La Loma del Ángel, Villaverde fue uno de los iniciadores de la producción de este género literario en Cuba y se ubica entre los más célebres escritores cubanos de todos los tiempos. 
   Por su participación en la conspiración de Trinidad y Cienfuegos fue detenido en 1848 y condenado a presidio.  
   Al año siguiente pudo escapar y trasladarse a Nueva York, donde trabajó como secretario de Narciso López hasta la muerte de éste, se afirma que junto con éste contribuyó a la realización de la bandera de la estrella solitaria, diseñada por Miguel Teurbe Tolón.  
  En Nueva York fue colaborador y más tarde director del periódico separatista La Verdad. En Nueva Orleans publicó "El Independiente". 
   En 1854 viajó a Filadelfia. Allí se dedicó a la enseñanza del español y contrajo matrimonio con la activa conspiradora Emilia Casanova, en 1855. A fines de ese año se trasladó nuevamente a Nueva York, donde trabajó como profesor de español en el colegio de M. Peugne. Más tarde se dedicó a la enseñanza privada. 
   En 1858, al amparo de una amnistía concedida por el gobierno español, viajó a La Habana. Dirigió la imprenta La Antilla, fue codirector y redactor del Periódico literario "La Habana", (1858-1860) y colaboró en Cuba Literaria.    
   Apadrinó la publicación de los Artículos, de Anselmo Suárez y Romero y regresó a Nueva York en 1860. Trabajó como redactor en "La América" (1861-1862) y en el "Frank Leslie's Magazine". En 1864 abrió, con la colaboración de su esposa, un colegio en Weehawken. 
   Al año siguiente formó parte de la Sociedad Republicana de Cuba y Puerto Rico, en cuyas Publicaciones colaboró. Dirigió La Ilustración Americana (1865-1869). Al estallar la Guerra de Independencia en 1868, se sumó a la junta revolucionaria establecida en Nueva York. Dirigió "El Espejo" desde 1874 y colaboró en "La Familia", "El Avisador Hispanoamericano", "El Fígaro" y "Revista Cubana". 
  Hizo breves viajes a Cuba en 1888 y 1894. Escribió la “Advertencia” y las “Notas” al folleto de Saco, Cuestión de Cuba, y prologó la Colección de artículos satíricos y de costumbres, de José María de Cárdenas. 
   Tradujo al español Autobiografía de David Cooperfield (La Habana, 1857), de Charles Dickens; "El tamborcito"; o, "Amor filial"; escribió, además, cuentos y relatos, dirigió y colaboró en numerosas publicaciones en Cuba y el extranjero.   
   Entre sus obras se encuentran también "La joven de la flecha de oro" (1840), "El penitente" (1844), "Dos amores" (1858) y "Excursión a Vuelta Abajo" (1891). 
   No obstante vivir muchos años en el extranjero hizo breves viajes a Cuba, mantuvo relaciones con sus contemporáneos y ejerció influencia en la cultura cubana, entonces y después. 
    Falleció el 23 de octubre de 1894 en Nueva York, Estados Unidos, donde vivió emigrado largo tiempo.