miércoles, 24 de octubre de 2012

Rostros del séptimo arte: Raúl Juliá, aniversario 18 de la muerte del destacado actor boricua del cine y el teatro


   El actor puertorriqueño Raúl Julia (Raúl Rafael Juliá y Arcelay), nació en San Juan,  Puerto Rico, el 9 de marzo de 1940 y murió en Manhasset, Estados Unidos, el 24 de octubre de 1994. Fue un actor puertorriqueño ganador del Globo de Oro, que vivió y desarrolló la mayor parte de su carrera en Estados Unidos.
   Realizó trabajos en el teatro, cine y televisión tanto en papeles dramáticos, cómicos como en musicales. Fue el mayor de cuatro hermanos y hermanas; su hermano Carlos Rafael murió en un accidente de tráfico en 1960.
   Su madre era una mezzo-soprano que abandonó una potencial carrera como cantante cuando se casó con el padre de Raúl. Algunos de sus familiares por parte de padre eran músicos a tiempo parcial.
   El padre de Raúl, a mitad de la década de los 50, abrió un restaurante en San Juan al que llamó “La cueva del Chicken Inn”. El restaurante fue fundado en la casa donde Raúl y su hermano Rafael nacieron, así que los hijos del matrimonio Juliá crecieron literalmente en el negocio familiar.
  En la actualidad el restaurante sigue perteneciendo a la familia Juliá. Durante su juventud, el éxito en los negocios de su padre aseguró a Raúl y al resto de sus hermanos una educación excelente.
   Raúl cursó estudios elementales en el Colegio Espíritu Santo de Hato Rey y se graduó del Colegio San Ignacio de Loyola de Rio Piedras que era dirigido por los Jesuitas. En este último tuvo de amigo y compañero de clase al futuro independentista puertorriqueño Rubén Berríos.
   Tras pasar un año en la Universidad de Fordham, y como consecuencia indirecta de la muerte de su hermano, volvió a Puerto Rico y finalizó sus estudios en la Universidad de Puerto Rico licenciándose en Arte. Durante su estancia en la universidad se hizo miembro de la hermandad Fi Sigma Alfa.
    Obtuvo el grado de Bachiller en el Recinto de Río Piedras (UPR) y comenzó a estudiar Derecho. Pero tras abandonar la carrera se trasladó a Nueva York en 1964 con la clara idea de dedicarse al teatro. Estudió arte dramático con Wynn Handman e inició su brillante carrera teatral de la mano José Papp.
   Su primera representación fue La vida es sueño, de Calderón de la Barca y a partir de ese momento fue requerido para papeles muy importantes. En diez años logró consolidarse como actor profesional en el ámbito estadounidense; participó en el programa de televisión Barrio Sésamo y en la película The Panic in Needle Park (1971) junto a un joven Al Pacino.
   Su primera película fue El inspector Tibbs contra la organización (1971), un largometraje que pasó sin pena ni gloria. Luego participó en la ya citada The Panic in Needle Park, pero no se afianzó en el cine hasta diez años después.
   Su papel en One from the Heart (Corazonada) de Francis Ford Coppola no repercutió mucho, debido al fracaso comercial de la película, pero Juliá tuvo la suerte de estrenar en teatro el  musical Nine (1982). Alcanzó el éxito, y la obra sería repuesta con Antonio Banderas y luego llevada al cine en 2009 por Rob Marshall.
   En 1985 Juliá rodó El beso de la mujer araña, alcanzo su mayor éxito para los críticos. Fue nominado al Globo de Oro como mejor actor y el co-protagonista William Hurt ganó el Oscar.
   En los años siguientes Juliá trabajó con varios directores de prestigio, como Sidney Lumet, Paul Mazursky, Sydney Pollack y Clint Eastwood, pero su mayor cota de popularidad le llegó con un largometraje mucho más comercial, La familia Adams  (1991) donde tuvo como compañeros de reparto a Anjelica Huston y a una jovencísima Christina Ricci. Posteriormente grabó una secuela dirigida.
   A Juliá le gustaba estudiar psicológicamente sus personajes. Era un hombre comprometido y no sólo en el terreno profesional: su alto sentido de la justicia hacia los pueblos latinoamericanos le llevó a participar como observador en un proceso electoral en El Salvador y a prestar apoyo incondicional a "Hunger Project", donde mostraba su apoyo hacia esta institución interesada en aliviar el problema del hambre.
   El gran amor que profesaba a su tierra quedó demostrado al aceptar formar parte de la campaña de Turismo de Puerto Rico aunque sus asesores se lo desaconsejarán.
   Falleció en el otoño de 1994. La causa de su muerte no quedó clara. Algunas versiones dijeron que murió aquejado de cáncer y otros por un ataque al corazón.
   Sus restos fueron trasladados a Puerto Rico. Allí en la sede del Instituto de Cultura Puertorriqueña y en el Colegio San Ignacio de Loyola, donde estudió, se le rindieron sendos homenajes.