martes, 23 de octubre de 2012

El mito de la emigración cubana (I)

Por Omar Pérez Salomón  Tomado del sitio digital La Pupila Insomne, de Iroel Sánchez

   Las nuevas medidas migratorias anunciadas por el gobierno cubano el pasado 16 de octubre han generado un sin número de opiniones y de noticias de las agencias de prensa internacionales.
   Como quiera que el tema de la emigración  es uno de los más manipulados en las relaciones entre Cuba y Estados Unidos en los últimos 50 años, quisiera compartir algunos fragmentos de las respuestas brindadas por el presidente del Parlamento de Cuba, Ricardo Alarcón de Quesada, al profesor, escritor y periodista francés Salim Lamrani, en su libro Fidel Castro, Cuba y los Estados Unidos, editado en el 2007 por la editorial José Martí.
   En esta primera parte Alarcón expone las circunstancias en que se desarrolló la emigración cubana desde la época de la colonia y explica la manipulación de este asunto después del triunfo revolucionario del primero de enero de 1959.
   “La emigración no es un fenómeno cubano. Todo esto se explica por el papel que desempeña esta mafia de origen cubano que, en realidad, es un instrumento de la política estadounidense. Uno de los elementos clave de esta propaganda ha sido presentar y manipular el tema de la emigración
   “Por otra parte, la famosa cifra del 10% es errónea. Durante años se ha hablado de millones de cubanos que han abandonado su país y, según la mafia de Miami, este factor refleja una repulsa hacia la Revolución Cubana.
   “En realidad este argumento es totalmente erróneo, pues el número de cubanos que ha abandonado la isla, no desde 1959, sino desde el inicio de la emigración cubana hacia los Estados Unidos, no supera el millón de personas. Es el elemento más claro y revelador de la manipulación de la información con respecto a Cuba.
    “Echémosle un vistazo al último censo que data del año 2004. -  es necesario aclarar que en el año 2010 hubo otro censo en Estados Unidos – Por primera vez, el número de personas clasificadas como de origen cubano alcanza el millón. Por primera vez, mientras que desde hace cuarenta años se oye decir que más de un millón de cubanos se ha ido a los Estados Unidos.
   “Permítame igualmente explicar a quiénes los Servicios de Inmigración clasifican como cubanos. Ante todo se encuentran los personas nacidas en Cuba; luego los descendientes de esas personas, incluso si nacieron en los Estados Unidos.
   “Todas esas personas no salieron de Cuba inmediatamente después del triunfo de la Revolución. Podrá imaginarse que los descendientes de las personas que salieron de Cuba antes de 1959 son muy numerosos y su presencia allí no tiene nada que ver con la Revolución.
   “Evidentemente, la emigración existe como en cualquier otro país del mundo, pero en comparación con otros países de la región es muy baja. Sin lugar a dudas, Cuba es el país donde esta tendencia está menos desarrollada, a pesar de los factores objetivos que la incitan.
   “Apliquemos su hipótesis a El Salvador, que tiene más ciudadanos residiendo en el extranjero que en el país, a Nicaragua o a Costa Rica: si el número de emigrantes confirma el fracaso de un régimen político y social, creo que las cifras muestran el fracaso de los regímenes de estos países y el éxito del régimen cubano.
   Les recuerdo a los lectores que de 1990 hasta el 2006 en Nicaragua gobernaron los presidentes neoliberales Violeta Chamorro, Arnoldo Alemán y Enrique Bolaños. Por lo tanto la referencia de Alarcón en el caso de Nicaragua es precisamente a estos gobiernos. Continuemos con otro fragmento de las declaraciones de Alracón.
   “Según los datos del Servicio de Inmigración estadounidense, en los años cincuenta, es decir, diez años antes del triunfo de la Revolución, Cuba era el segundo país emisor de emigrantes hacia los Estados Unidos después de México, que siempre ocupó el primer lugar.
   “Al triunfar la Revolución, los fieles al régimen de Batista huyeron del país con la ayuda de los Estados Unidos, a bordo de aviones y embarcaciones. Algunos llegaron a ese país sin visa ni pasaporte, pues salieron precipitadamente en sus yates particulares.
   Fue el caso de algunos miembros de la dictadura de Batista, que fueron admitidos desde el primer momento, mucho antes de que Cuba tuviera relaciones con la Unión Soviética o hubiera afectado los intereses estadounidenses. Después de esta primera ola abandonaron el país personas que fueron perjudicadas materialmente tras las medidas de la Revolución.”

(continuará)

Tomado del sitio digital La Pupila Insomne