jueves, 4 de octubre de 2012

La bandera de todos los cubanos

Por Miguel Fernández Martínez / Fotos: Vladimir Molina Espada

   La cubanía, según muchos, es más que un estado de nacionalidad o circunstancia de nacimiento, convirtiéndose en sentido de pertenenecia a la tierra y sobre todo, en una actitud ante la vida, de los que asumen como propios los estandartes que enorgullecen a la Patria.
   Para los cubanos, la bandera de la estrella solitaria –su bandera-, es un signo de victoria, curtida a sangre y fuego en los campos de batalla, defendida hasta la muerte por los edificadores de la independencia y sostenida victoriosa por sus mejores hijos.
   Nació en los sueños de Miguel de Teurbe y Tolón, un poeta exiliado en New York y fue bordada con esmero por Emilia, su cubanísima esposa, sin imaginar que estaban pariendo el más importante signo de identidad nacional, alrededor de la cual se agruparían los emancipadores que, a golpe de machete, sacudirían para siempre el coloniaje.
   La bandera de todos los cubanos, esa que luce “un rubí, cinco franjas y una estrella”, al decir del compositor cubano Eduardo Saborit, o “la más bella que existe”, según palabras del poeta Bonifacio Byrne, flamea dentro de todos y bajo su manto se producen las más trascendentales decisiones de un pueblo que la venera, porque en cada centímetro de esa tela, está toda la espiritualidad de esta Isla.
   Decir Cuba es hablar del tocororo y la mariposa; del escudo y la bandera; es hablar del negro y el blanco en un mismo lenguaje hermanador; es orarle a la Santísima Virgen de la Caridad del Cobre, escuchar los lamentosos toques de tambor para Oshún, y sentir el abrazo eterno del estudiante y el obrero.
   Sentir a Cuba es respirar libertad plena, esa que se refleja en los rostros curtidos por la cotidianidad de aquellos que conocen el precio de sentirse herederos del legado libertario, y que repiten desde sus corazones, los históricos versos de Byrne al decir que: “si deshecha en menudos pedazos,/ llega a estar mi bandera algún día,/ nuestros muertos, alzando los brazos,/ la sabrán defender todavía”.

Fotorreportaje publicado en el sitio digital de Prensa Latina