jueves, 12 de junio de 2014

Dos goles de Neymar conducen a Brasil a vencer a Croacia en inicio de Copa Mundial de Fútbol


Neymar
   La selección brasileña sufrió hoy más de lo esperado para ganar por 3-1 a Croacia en Sao Paulo, donde dio su primer paso hacia el “hexacampeonato” con una polémica victoria.
   La selección brasileña sufrió hoy más de lo esperado para ganar por 3-1 a Croacia en Sao Paulo, donde dio su primer paso hacia el “hexacampeonato” con una polémica victoria en el partido inaugural del Mundial de fútbol de 2014.
   Neymar fue la estrella del duelo en el Arena Corinthians con dos goles (29′ y 71′ de penal) y Oscar cerró la victoria en el minuto 91. Antes, los croatas se habían adelantado con un tanto de Marcelo en propia meta en el 11.
   El partido estuvo marcado por el polémico penal señalado en la segunda mitad, cuando el marcador estaba 1-1. Hasta entonces, Brasil había tenido muchas dificultades ante una Croacia muy ordenada y letal en el contragolpe.

   Desde el entrenador, Nico Kovac, hasta el presidente de la Federación, Davor Suker, todos los croatas lanzaron antes del partido el mensaje de que Brasil jugaba en otro nivel y que sus pensamientos estaban puestos en México y Camerún.
   El equipo demostró pronto que en las declaraciones había más de teatro que de realidad. Croacia salió al estadio de Itaquerao con las ideas muy claras y firmes intenciones de aguar la fiesta a los locales.

El himno de Brasil se cantó a capela
   El himno a capela, cantado por jugadores y público al unísono, hacía presagiar una marea verdeamarilla en el primer partido del Mundial, pero el estadio emitió un grito de pánico cuando a los 11 minutos Marcelo se anotó un gol en contra.
   Ivica Olic lo había advertido en la previa. Los brasileños tenían “huecos” en su defensa, principalmente a la espalda de sus laterales, y el delantero croata tenía intención de aprovecharlos.
   Por su lado, el izquierdo, llegó la mayor parte del peligro de los balcánicos y suyo fue el centro que Marcelo acabó empujando a su propia portería. Dani Alves no encontraba la forma de tapar su banda y el técnico brasileño, Luiz Felipe Scolari, resoplaba en el área técnica.
   Brasil dominaba abrumadoramente el balón, pero el contraataque de Croacia, muy ordenada y solidaria en los esfuerzos defensivos, era afilado y preciso. Neymar se perdía entre las dos apretadas líneas de cuatro hombres dispuestas por Kovac y Brasil sufría.
   El delantero del Barcelona vio una tarjeta amarilla por un manotazo a Luca Modric al disputar un balón aéreo. Pero eso le hizo despertar. Unos minutos después recibió un balón en el carril central del ataque, avanzó sin oposición y antes de entrar en el área disparó con la izquierda lejos del alcance de Stipe Pletikosa.

El gol que trajo alivio
    El tanto generó una explosión de alegría y alivio en la grada. El hombre en el que  todo Brasil tiene puesta su mirada decía no sólo con su gol, sino con el juego que empezó a desplegar: “Tranquilos, aquí estoy yo”.
   En Brasil, Neymar es el hombre sobre el que todo gira. Liberado de responsabilidades tácticas, el delantero es el Lionel Messi del Barcelona. Aparece donde quiere y cuando quiere. Arriba y abajo, en la derecha o en la izquierda.
   Fueron los mejores minutos de Brasil, pero Croacia no se descompuso. El conjunto balcánico demostró hoy que es un serio aspirante a avanzar a octavos de final en el Grupo A, y mucho más cuando recupere al delantero Mario Mandzukic, sancionado por una tarjeta roja en la clasificación.
   Poco cambió en la segunda mitad, en la que los locales siguieron estrellándose frente a un muro. Brasil no pudo romper el orden croata más que desde el punto de penal, gracias a una polémica decisión del japonés Yuichi Nishimura.
   Fred recibió de espaldas dentro del área, Dejan Lovren le tocó en el hombro y el atacante brasileño se dejó caer. Los croatas protestaron enérgicamente, pero la decisión estaba tomada y Neymar no la desaprovechó.
   Faltaban 20 minutos para el final y Croacia no estaba dispuesta a rendirse. Brasil se echó hacia atrás y vio seriamente amenazada la meta de Julio Cesar. Los papeles habían cambiado y Croacia presionaba al rival.
   Asumió riesgos y desguareció su defensa, lo que Oscar aprovechó para cerrar en el minuto 91 la primera victoria de Brasil, que dio el primero de los siete pasos que necesita para ganar su sexto título mundial.

Tomado del sitio digital Cubasí