domingo, 13 de abril de 2014

Aniversario 112 de la Asociación de Reporteros de la Habana: primera agrupación periodística en Cuba



   En marzo de 1902 existía consenso entre los periodistas habaneros sobre la necesidad de una organización profesional que los agrupara. 
   Tras el fracaso inicial de la Asociación de la Prensa de Cuba -proyecto que no resurgiría hasta 1904-, José Camilo Pérez, de La Discusión; Ignacio Ituarte, de La Lucha, y Ramón S. de Mendoza, del Diario de la Marina, decidieron proponer una agrupación solo para reporteros.
   La primera reunión para discutir los principios de funcionamiento de una entidad de esa clase se celebró el lunes 14 de abril de 1902, en la residencia de José Camilo Pérez. Allí se adoptó para la nueva organización el nombre de Asociación de Repórters de La Habana, en consonancia con la estructuración moderna dada a la profesión por el periodismo norteamericano desde inicios del Siglo XX.
   Al encuentro inaugural asistieron quince reporteros, que conciliaron un borrador de reglamento y programaron una segunda reunión, en la cual se votarían los cargos de la mesa directiva.
   El miércoles 16 de abril se llevó a cabo en la residencia de Ignacio Ituarte la aprobación definitiva de los estatutos de la Asociación de Repórters y se seleccionaron los miembros de su primer Directorio, presididos por Ramón S. de Mendoza.

 Reglamento
   En el reglamento se hacía constar que «esta Asociación se compondrá única y exclusivamente de repórters (reporteros) y tendrá por objeto fomentar la unión y concordia entre los mismos y prestarles toda clase de auxilios, cuando se encuentren en desgracia».
   Los reporteros que asistieron a ese segundo encuentro sin haber asistido al primero también se consideraron fundadores. La toma de posesión del Directorio se fijó para el domingo 27 de abril de 1902, en la residencia de Ramón S. de Mendoza, y su primer acuerdo consistió en informar por telegrama a Tomás Estrada Palma, en viaje entonces desde Oriente para asumir la Presidencia de la República.
   La cuota establecida para pertenecer a la entidad gremial era de seis pesos anuales por persona. Los miembros se reunían mensualmente. En sus inicios, por carencia de una sede propia, debían encontrarse en las residencias de los presidentes de la organización.
   También se celebraban sesiones de trabajo en otros locales como el Centro de Detallistas y la Asociación de Almacenistas de Tabaco.

Institucionalización
   Tras veinte años de múltiples gestiones, el 21 de junio de 1923 el presidente Alfredo Zayas autorizó la entrega a la Asociación de $ 40 000 para la construcción de una sede, pero esa cantidad no resultó suficiente y hubo que recurrir a préstamos.
   El 10 de octubre de 1927 quedó listo en la Calle Zulueta, de La Habana, el edificio de la Asociación, el cual incluía una biblioteca y un Museo Periodístico, por iniciativa de Virgilio Ferrer Gutiérrez y César Rodríguez Expósito.
   El Museo contenía piezas de gran valor, como el primer número del periódico Patria, de 26 de febrero de 1895, en ejemplar donado por Gonzalo de Quesada, en el que aparecía la noticia del estallido de la Guerra de Independencia en Cuba.
Actividades
   En 1927, la Asociación encabezó una batalla por la promulgación del Retiro de Periodistas, institución que no se concretó hasta 1935.
   En 1930, Ramón Gárate, a la sazón presidente de la organización, gestionó la eliminación del decreto de censura y clausura de periódicos y revistas que había implantado el régimen dictatorial de Gerardo Machado
   En 1934, También a instancias de la entidad gremial, se estableció el descanso dominical para todos los trabajadores de los periódicos, y no solo para los periodistas. Sucesivamente, gracias al intenso cabildeo desplegado, el Estado aprobó medidas que determinaron la implementación de los contratos de trabajo en las empresas periodísticas con salarios mínimos.
   En 1935 Se aprueba el Decreto-Ley No. 172, presentado por el periodista Rafael María Angulo, en el cual se sancionaba la creación del Retiro para la asistencia a los periodistas durante su vejez o invalidez y, en caso de muerte, a los familiares cercanos, cónyuges e hijos.
   En 1936 La Asociación contó con un pabellón propio en el Sanatorio La Esperanza.
   En 1941, La Asociación convocó el Primer Congreso de Periodistas, celebrado del 3 al 6 de diciembre de ese año en su sede de la calle Zulueta.
De los años 1941 a 1943, bajo la égida de Lisandro Otero Masdeu, se consiguió el establecimiento del Colegio Nacional de Periodistas y de la Escuela Profesional de Periodismo Manuel Márquez Sterling, así como la colegiación del sector.
   De los años 1949 a 1951, bajo el Directorio presidido por Raúl Quintana, se inauguró la Clínica La Milagrosa, en Marianao, para uso exclusivo de los reporteros. Asimismo, se erigió un panteón para ellos en el Cementerio de Colón.

Membresía
   A partir de su membresía inicial, compuesta de veinticuatro reporters, la Asociación llegó a tener, cincuenta años después, casi ochocientos. Influyó notablemente en el desarrollo del sector en Cuba, en la colegiación de la profesión y en la constitución de otras organizaciones periodísticas.
   En 1943 instituyó el Premio Nacional de Periodismo Juan Gualberto Gómez, uno de los más importantes en la época. Y en sus más de 60 años de existencia, trabajó en defensa de los derechos de sus miembros, y su activismo se extendió para el beneficio de otros profesionales de la prensa.

Evolución
   La Asociación de Repórters de La Habana, la institución más antigua del gremio periodístico en Cuba, estuvo en activo durante más de seis décadas ininterrumpidas. Conjuntamente con la Asociación de la Prensa de Cuba y el Colegio Nacional de Periodistas, junto a otras pequeñas agrupaciones, pasaron a formar parte, el 15 de julio de 1963, de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC).

Tomado del sitio digital EcuRed