martes, 3 de diciembre de 2013

Kabiosile Changó (video)


   Desde las primeras horas de la madrugada de este 4 de diciembre, en muchas casas cubanas se encenderán velas, se colocarán ofrendas y se venerará, en la misma forma y magnitud, la imagen católica de la Santa Bárbara, y la imponente presencia del orisha africano Changó, en ese sincretismo transculturizado que es parte de eso que llaman cubanía.
   A golpe de acheré y con las rodillas hincadas en el suelo, los cubanos de todas las razas y edades, formación académica e ideológica, piden favores, hacen promesas y piden protección a uno y otro santo, que son uno en el imaginario religioso de los habitantes de la Mayor de las Antillas.
   Pero algunos se preguntarán: ¿Quién es Changó?
   Uno de los llamados orishas mayores en el panteón yoruba, considerado dueño  del trueno y del rayo, del fuego, de la guerra, de la danza, de toda la música y de la belleza masculina. Abogado de los guerreros y patrón de las tempestades.
De la misma forma y con la misma intensidad Changó es adorado, temido y deseado por todos. Es buen padre mientras el hijo obedece, de lo contrario, se aparta y repudia a su propio hijo, a todo aquel que sea cobarde, pusilánime o invertido.
   Después de Obatalá, el dueño de las cabezas, Changó es el orisha más poderoso y más venerado. Sus hijos consagrados tienen que ser clarividentes, adivinos, impulsivos y valientes, astutos, mujeriegos, independientes como aquel Changó que obtuvo el secreto de cultivar el ñame que hicieron ganar el aché otorgado por Olofi.
   Representa en él mismo un gran número de virtudes e imperfecciones a la vez. Es valiente, buen amigo, adivino y curandero, pero también es mentiroso, pendenciero, jactancioso, mujeriego y jugador.

Viril y seductor, Changó, cautivó a Obbá, Ochún y Oyá. Todas ellas, además de Obañeñé, Yemmú y Yemayá, son las encargadas de aplacarlo en los momentos impulsivos característicos de este orisha.
   Es el padre de los Ibeyis o jimaguas, -los vencedores del Diablo-, cuya madre es Ochún, pero que fueron criados por Yemayá.
   Changó reinará este 4 de diciembre sobre muchos hogares cubanos, incluso fuera de la isla, y al amparo de la luz de las velas, mucha gente seguirá apostando a la fe y a la esperanza.