viernes, 13 de diciembre de 2013

Diez modalidades de la victimización en Cuba como figura subversiva

Por Percy Francisco Alvarado Godoy*

   Las actividades organizadas por la contrarrevolución cubana para conmemorar el 65 aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, especialmente el I Encuentro Internacional sobre Derechos Humanos y Pactos de la ONU, y el llamamiento hecho por Berta Soler, jefa del grupúsculos Las Damas de Blanco, así como la preparación de diversas mini provocaciones en diferentes ciudades del país, fueron el centro de la manipulación mediática de los  principales medios informativos vinculados a la guerra ideológica anticubana.
   El objetivo principal era provocar la respuesta gubernamental y popular al montaje de dichos shows para luego lograr algunos objetivos bien delineados, entre los cuales podemos destacar:


● Manipular una supuesta ola represiva contra los auto denominados “opositores”, con el objetivo de poner en entredicho a Cuba ante la opinión pública internacional.

 ● Sobredimensionar falsamente la existencia de un amplio descontento popular en el país cuando, en realidad, los participantes en estos eventos desestabilizadores son minúsculos grupos de personas.

● Lograr pronunciamientos de gobiernos extranjeros y organizaciones –verdaderos financistas y promotores de estas acciones-, para recrudecer el ataque mediático anticubano.

●  Usar las plataformas de internet, particularmente las redes sociales, para impostar –tanto desde sus asociados en el exterior como por mercenarios internos-, matrices de opinión encaminadas a viciar el tema de la democracia y los derechos humanos, en una deliberada tergiversación de la realidad cubana.

● Manipular los estados de opinión mediante la falsa victimización de los provocadores por parte de una supuesta violencia gubernamental, para lo cual acuden a diversas formas de falsedades mediáticas, usando “las plataformas  de denuncia” previamente establecidas por sus financistas en el exterior.

● Solo en los días 10 y 11 de diciembre, centenares de inventados actos represivos fueron propalados en las redes sociales, medios de comunicación al servicio de los tradicionales detractores de la realidad cubana en el exterior y en la blogósfera contrarrevolucionaria.

La “victimización” de los mercenarios adquirió, en sentido general, las siguientes modalidades:

1)   Asedio por parte del gobierno y sus órganos de enfrentamiento a  aquellos hogares y sitios en los cuales se celebrarían estos actos provocadores. Especial relevancia trataron de dar al sobredimensionado evento en casa de Antonio Rodiles, sede de Estado de Sats, donde se celebrarían diversas actividades contestatarias.

2)   Arrestos temporales de mercenarios por parte de la policía como fueron los casos de Gorki Ávila, Aldo Menéndez, Otari Oliva y otros. Los medios contrarrevolucionarios inflaron la cifra de cerca de 300 detenciones en estos días, lo cual resulta incierto.

3)   Inventadas golpizas públicas y agresiones contra opositores –realmente simples forcejeos con las autoridades-, como fueron los casos montados y manipulados por Walfrido López, Antonio Rodiles, Kizzy Macías, Calixto Martínez, Ailer González, Berta Soler, Ángel Moya y otros.

4)   Detenciones de extranjeros que, violando sus visas como turistas, se involucraron en estos actos hostiles contra la tranquilidad ciudadana y quienes tenían como misión divulgar las “aventuras provocadoras” de estos mercenarios. Este es el caso de los ciudadanos argentinos quienes de inmediato fueron entregados a personal diplomático de ese país en La Habana, sin sufrir daño alguno.

5)   Luego de una convocatoria promovida por Berta Soler, mercenaria viajera y oportunista consumada, arguyeron una supuesta represión contra las llamadas  Damas de Blanco, quienes buscaron lugares públicos para hacer más visible la supuesta victimización por parte de las autoridades.
   Es de destacar que estas acciones de indisciplina social en lugares emblemáticos para el pueblo cubano, constituyen una abierta violación de la legislación vigente –que a mi parecer merece ser revisada para dar una respuesta jurídica adecuada-, ofendiendo a la sensibilidad y convicciones de la mayoría del pueblo.
   Muestra de ello fue la protesta montada por esta cabecilla en la esquina de 23 y L, en el capitalino barrio de El Vedado. Ante el repudio popular, muchas de las provocadoras fueron detenidas temporalmente y sacadas del lugar para evitar el repudio de la población.

6)    Disfrazar a la contundente respuesta popular a los actos provocativos como formas de violencia de género o actos discriminatorios, cuando en realidad esta respuesta revolucionaria está dirigida al acto mismo y no a personas en particular.
   El sobredimensionamiento de la respuesta organizada por parte de nuestro pueblo ha sido tergiversado y manipulado por estos mercenarios, como fue el caso de una violenta represión en Puerto Padre, Las Tunas, contra provocadores del Movimiento Cristiano Liberación (MCL), llegando a mentir sobre la irrupción violenta dentro de sus viviendas, maltratos físicos, daños a la propiedad y uso de gases lacrimógenos.

7)    Destacaron las visitas previas de las autoridades a la casa de potenciales provocadores para instarlos de abstenerse a participar en los shows mediáticos previamente organizados. Esta labor de prevención del delito es un acto legítimo de la autoridad –realizada en otros países frecuentemente-, manipulándolos descaradamente como amenazas y presiones gubernamentales.

8)   Reportes de cortes de líneas telefónicas y de celulares, medios empleados por los provocadores para realizar las convocatorias y difundir sus falacias sobre supuestos actos represivos. Conocido es que muchas veces, desde sus propias casas o lugares reportan agresiones policiales inexistentes, las cuales son ampliamente difundidas en el exterior por el tinglado de medios incorporados a la guerra ideológica anticubana.

9)   Marchas provocadoras por diminutos grupos provocadores en diferentes ciudades y barrios del país, lanzando consignas ofensivas cuyo propósito es buscar una respuesta popular y de las autoridades, tal como ocurrió en el reparto Mazorra, en Boyeros, por parte de los  grupúsculos Partido Pro Derechos Humanos de Cuba y el Frente de Resistencia Cívica y Desobediencia Civil OZT; la provocación realizada en Altamira, Vista Hermosa, Santiago de Cuba, por miembros de UNPACU; así como distribución pública de propaganda antigubernamental en los municipios matanceros de Cárdenas y Colón, en el municipio santiaguero de Palma Soriano, etc. Cabe destacar que esta distribución de propaganda antigubernamental es limitada y la gran mayoría de los pobladores no reciben estos llamamientos e ignoran a sus difusores.

10) Destacar supuestos ataques a menores, familiares de los provocadores, a los que llevan deliberadamente a los mismos para lograr una mayor “victimización” y manipular el tema de la violación de los derechos del niño.

   Este falso dossier de la represión en Cuba conjuga varios elementos de interés que no pueden ser ignorados por aquellos que no quieren ser manipulados con respecto al tema de los derechos humanos en la Isla.
   En primer lugar, estos actos provocativos son organizados desde el exterior y sus instigadores han sido entrenados en sus viajes y encuentros con organizaciones, partidos políticos, servicios de inteligencia foráneos, interesados en fomentar una falsa “primavera árabe” dentro de nuestra nación.
   En segundo lugar, los shows mediáticos son desarrollados por grupos aislados y con carente representatividad dentro de nuestro pueblo, en franca violación de la constitucionalidad y movidos por el afán de lucro. Sabido es que altas cifras de dinero de la USAID y otras fuentes se destina con estos sucios propósitos.
   En tercer lugar, las acciones de enfrentamiento a la contrarrevolución en Cuba tienen un carácter preventivo más que represivo. Las medidas que se adoptan están encaminadas a  evitar la acción provocadora con el mayor respeto a la dignidad humana. Todo lo demás, es simple falacia.
   En cuarto lugar, razono yo –y lo reitero-, es necesario crear una legislación adecuada a las nuevas modalidades de la accionar subversivo, que permita juzgar los delitos cometidos por estas personas y la aparición de cambios en la actividad subversiva contra Cuba. Si estos hechos fueran juzgados en otras naciones, como los EE UU, Rusia, y actualmente en proceso de implementación en España, las penas que recibirían estos provocadores les desestimularía notablemente.
   El dinero los mueve fundamentalmente y la implementación de penalidades y multas consecuente haría que los mercenarios de oficio se replantearan sus acciones ilícitas. A fin de cuentas, la aplicación de estas nuevas leyes, les haría marcharse a convivir con sus financistas e instigadores.
   El pueblo cubano no aceptará estas provocaciones que hieren su sensibilidad y el gobierno debe actuar de inmediato para dar una solución a este problema.


*Percy Francisco Alvarado Godoy - Periodista y escritor guatemalteco radicado en Cuba. Luchador antiterrorista.

Tomado del blog Descubriendo verdades, de Percy Alvarado