martes, 23 de septiembre de 2014

Wilfredo Cancio Isla: Periodistas corruptos en Miami en el caso de los Cinco antiterroristas cubanos (IV)



Wilfredo Cancio Isla
  Cuba, la isla infinita comparte con sus lectores, una serie de trabajos publicados en el sitio digital de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC), donde se revelan los resultados de investigaciones que ponen al descubierto esta sucia campaña mediática contra los Cinco antiterroristas cubanos presos en EstadosUnidos, donde sus protagonistas fueron los representantes de esa mal llamada “prensa libre”, subordinada hasta el tuétano a los intereses más repugnantes del Imperio, en su afán por destruir la Revolución Cubana.

Escandalosos artículos de Wilfredo Cancio Isla

   El periodista de origen cubano Wilfredo Cancio Isla estimuló  la  histeria  anticubana en Miami,  justo  en  el  momento  en  que  el  jurado  iba  a  comenzar  las  deliberaciones sobre el caso de los Cinco

   Cuando  el  reportero  Oscar  Corral  de  El  Miami  Herald  escribió  sobre  los  periodistas  de  Miami  que  recibieron  pagos  del  gobierno  de  EEUU,  el  8  de  septiembre  de 2006,  Wilfredo  Cancio  Isla  estaba  dentro  de  los  diez  periodistas  mencionados.  El  Comité  Nacional  para  la  Libertad  de  los  Cinco  comenzó  investigaciones  para  detallar  el  papel  de  los  reporteros  del  gobierno  en  condenar  a  los  Cinco.

   En  la  cobertura  de  Cancio  Isla  sobre  el  juicio  de  los  Cinco,  se  encuentra  un  escandaloso  artículo  en  El  Nuevo  Herald del  4  de  junio  de  2001,  el  día  que  el  jurado  comenzó  las  deliberaciones  sobre  la  culpabilidad  o  la  inocencia.

   Bajo  el  título  “Cuba  usó  alucinógenos  al  adiestrar  a  sus  espías”,  el  artículo  es  una  invención  pura  y  simple  que  afirma  sin  fundamento  que  un anónimo  espía  cubano,  “desertor”,  habría  dicho  que  el  gobierno  cubano  les  había  dado  a  agentes  cubanos  enviados  al  extranjero,  LSD  y  otros  alucinógenos.

   La  intención  de  Cancio  era  la  de  dar  un  “golpe  de  gracia”  contra  los  Cinco  y  estimular  la  histeria  anticubana,  justo  en  el  momento  en  que  el  jurado  iba  a  comenzar  las  deliberaciones.  Cancio  vincula  a  los  Cinco  en  el  artículo  con  esa  acusación  ultrajante,  citando  al  mismo  hombre  anónimo:

   “...  motivado  por  el  juicio  que  tiene  lugar  en  Miami  contra  cinco  presuntos  espías  cubanos,  él  [desertor]  decidió  romper  su  silencio.  ...  ‘Les  puedo  asegurar  que  la  Red  Avispa  (desbaratada  en  septiembre  de  1998)  es  sólo  una  parte  del  trabajo  de  espionaje  a  largo  plazo  diseñado  para  infiltrarse  en  los  Estados  Unidos’”.

   Cancio  Isla  también  violó  a  propósito  y  de  manera  flagrante  la  orden  judicial  de  silencio;  las  instrucciones  de  la  Corte  que  prohibía  a  los  medios  informar  al  público  —cuando  el  jurado  se  ausentaba  de  la  sala  de  tribunal —acerca  de  las  conversaciones  privadas  de  la  fiscalía,  la  defensa  y  el  juez.

   El 19  de  abril  de  2001,  en  un artículo  en  El  Nuevo  Herald  titulado  “La  fiscalía  teme  que  Cuba  controle  el  juicio  a  espías;  ‘Cuba  prepara  una  versión  arreglada  de  los  hechos’”.

   Cancio  reveló  un  debate  privado  (“ex  parte”),  entre  la  fiscalía,  la  defensa  y  la  jueza. Para  esa  conversación  privada, el  jurado  fue  sacado  de  la  sala  de  corte,  para  no  escuchar  la  disputa  privada  entre  la  fiscalía  y  la  defensa.       
   La  fiscal  Caroline  Heck-Miller  argumentaba que  los  abogados  de  defensa  —que  pedían  permiso  para  ir  a  Cuba  a  obtener  más  declaraciones  de testigos —darían  lugar  a  “una  manipulación  del  gobierno  cubano  para  fabricar  el  final  del  juego  en  este  caso”.

   Sólo  seis  días  antes,  el  13  de  abril,  la  jueza  Joan  Lenard  había  advertido  a  los  medios  de  comunicación  que  no  hicieran  público  las  conversaciones ex  parte entre  la  fiscalía,  la  defensa  y  la  corte,  diciendo: “tanto  la  Corte  como  las  partes  querellantes  tienen  interés  en  proteger  al  jurado  de  asuntos  y  temas  no  presentados  en  el tribunal  abierto  y  esa  es  la  razón  de  la  orden  de  incomunicación  y  silencio  presentada  por  la  Corte  con  respecto  a  la  discusión  sobre  el  juicio  de  abogados  y  otras  personas;...”

   ¿El propósito de tal orden?  Evitar  que  el  jurado  escuchara  cosas  que  podrían  influenciar  negativamente  al  juicio.

   Cancio  Isla  violó  las  instrucciones  de  la  jueza  con  un  artículo  y  título  escandalosos.  Días  antes,  la  Jueza  Lenard  había  precisado que  ese  tipo  de  cobertura  no  debería  aparecer  en  público.  No  obstante  el  artículo  de  Cancio  Isla  fue  publicado  en  El  Nuevo  Herald,  el  periódico  con  la  segunda  más  grande  circulación  en  Miami,  después  de El  Miami  Herald.

   Esta  violación  de  la  orden  por  parte  de  Cancio  Isla  es  tan  sólo  un  ejemplo  de  los  intentos  de  los  periodistas  del  gobierno  para  influenciar  al  jurado  en  contra  de  los  Cinco.

   Hay  que  enfatizar  que  ni  la  Defensa  ni  la  Corte  sabía  que  reporteros  empleados  por  el  gobierno  de  Estados  Unidos  producían  este  “periodismo”.

   Aunque  Cancio  Isla  fue  despedido  del  Miami  Herald  por  su  flagrante  violación  de  la  ética  periodística  después  de  que  fue  expuesto,  la  presión  de  la  ultra derecha  y  el  boicot  al  Miami  Herald  llevó a  la  restitución  de  ese,  junto  con  Pablo  Alfonso.

LO QUE DICE LA DECLARACIÓN JURADA DE MARTIN GARBUS

   La Declaración Jurada del abogado Martin Garbus, en la que cual solicitó la anulación del juicio contra Gerardo y sus compañeros, alude al caso del periodista Wilfredo Cancio en los párrafos 57 y 58, y, además, casi al final del documento hace una revelación interesante sobre que su mujer también recibió dinero del gobierno estadounidense.

57. (…) Otro periodista encubierto, pagado por el Gobierno y mencionado en el artículo del Miami Herald, es Wilfredo Cancio Isla. Durante la detención y proceso del Peticionante (Gerardo Hernández Nordelo), Cancio recibió $4,725 del Gobierno y $21,800 desde el 2000 hasta el 2006. Estos solo son los pagos que conocemos, encontrados en la poca información recibida en virtud de la FOIA y en la base de datos del Sistema de Obtención de Datos Federales. Escribió no menos de 123 artículos y que Castro administraba alucinógenos al Peticionante y a “otros” espías cubanos.

58.    El 19 de abril de 2001, Cancio escribió un artículo titulado “The Prosecution Fears Cuban Control in Spy Trial: Cuba is Preparing Fabricated Version of the Facts” (“La fiscalía teme el control cubano sobre el juicio a los espías: Cuba está preparando una versión fabricada de loshechos”).

   Y al final de la Declaración Jurada de Garbus (Página 50) hay una nota bien interesante:

“De acuerdo con la información solicitada en virtud de la FOIA, Ivette Leyva, la esposa de Wilfredo Cancio Isla, también recibió dinero de la Junta de Gobernadores de Transmisiones.
   De acuerdo con el sitio del Sistema de Obtención de Datos Federales, había recibido dinero antes de 2005 y, entre el 3 de junio de 2005 y el 29 de septiembre de 2008, recibió $45,550.
   Leyva trabajó como editora designada y productora de televisión para el Canal 41 WJAN, América TeVe, de mayo de 2005 a septiembre de 2006.  Se desconoce el monto total pagado en este caso y los pagos realizados a otras familias.”

(En los PDF del Comité Nacional por la Libertad de los Cinco –en español e inglés—aparece este texto)