domingo, 21 de septiembre de 2014

Periodistas corruptos en Miami en el caso de los Cinco antiterroristas cubanos (II)



   Cuba, la isla infinita comparte con sus lectores, una serie de trabajos publicados en el sitio digital de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC), donde se revelan los resultados de investigaciones que ponen al descubierto esta sucia campaña mediática contra los Cinco antiterroristas cubanos presos en Estados Unidos, donde sus protagonistas fueron los representantes de esa mal llamada “prensa libre”, subordinada hasta el tuétano a los intereses más repugnantes del Imperio, en su afán por destruir la Revolución Cubana.


Monumental injusticia: esta sentencia no debe continuar

Cobertura perjudicial de muchos periodistas de Miami, manipulada deliberadamente para apoyar los esfuerzos condenatorios del Gobierno

   Tres de los Cinco cubanos prisioneros políticos del gobierno de los Estados Unidos continúan encarcelados. La fecha para la libertad de Antonio Guerrero está fijada para el 18 de septiembre del 2017, la sentencia de Ramón Labañino termina el 30 de octubre del 2024; en diez años a partir de hoy, a menos que los esfuerzos políticos y/o legales logren liberarlos antes. Pero Gerardo Hernández, recluido en la prisión federal de máxima seguridad de Victorville, en un desierto a 90 millas al noreste de Los Ángeles, tiene una pena de prisión de doble vida.

   En las prisiones federales de EE.UU. no existe la libertad condicional para cadena perpetua; una cadena perpetua significa el resto de la vida natural de una persona. Esta indignante e injusta sentencia no debe continuar.

   El pueblo cubano junto al movimiento en Estados Unidos y en todo el mundo, están decididos a luchar por la liberación de Hernández, Guerrero y Labañino, y que estos Héroes cubanos regresen a su casa lo más pronto posible.

   En el frente legal, el recurso de Habeas Corpus para Gerardo Hernández se basa en dos premisas esenciales:

1.- Él no participó en el derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate del 24 de febrero de 1996 por parte del gobierno cubano por el cual fue falsamente declarado culpable de “conspiración para cometer asesinato”. El afidavit, la declaración jurada, de Hernández, presentado a la Corte el 21 de marzo de 2011, explica en detalle su inocencia del cargo y refuta las falsas acusaciones que el gobierno le impuso durante el juicio.

   La apelación Habeas Corpus de Hernández del 12 de octubre del 2010y su afidávit de 2011 explican  en detalle que el consejo inefectivo del abogado en su juicio justifica la concesión de un nuevo juicio.

2.-Nuevas informaciones, cinco años después de las condenas del 2001, revela por primera vez la existencia de periodistas de Miami pagados por el gobierno estadounidense, que trabajaron en secreto para las estaciones oficiales de propaganda de Radio y TV Martí.

   Ahora, años de desafíos legales e investigaciones por parte del Comité Nacional por la Liberación de los Cinco cubanos, del Fondo de la Asociación para la Justicia Civil y el periódico Liberación han  expuesto una operación más profunda de decenas de periodistas de Miami que recibieron millones de dólares de fondos del  gobierno. Muchos de estos periodistas trabajaron para  ayudar a condenar a los Cinco con cobertura perjudicial, manipulada deliberadamente para  apoyar los esfuerzos condenatorios del Gobierno.

   Los  abogados de apelaciones han incorporado esta extensa y nueva evidencia en sus documentos de Habeas Corpus por los Cinco cubanos, argumentan que la existencia de periodistas  pagados por el Gobierno ha dañado irremediablemente el derecho constitucional de los Cinco al debido proceso, y por lo tanto requiere una suspensión inmediata de todas sus sentencias.

   Este documento se centrará en el tema de los periodistas de Miami empleados por el Gobierno, y en la histeria mediática que crearon y mantuvieron desde el momento del derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate en 1996 hasta el juicio de los Cinco cubanos y el ensañamiento judicial contra Gerardo Hernández.

   Los abogados defensores de los Cinco han proporcionado abundantes pruebas y destacado leyes con respecto a los periodistas, para exigir la cancelación inmediata detodas sus sentencias a los Cinco cubanos.

   Pero, como todos los que apoyan a los Cinco cubanos saben, este es un caso político que tiene que ver con la antigua política hostil hacia Cuba por parte del gobierno estadounidense y con las poderosas fuerzas derechistas antiCuba que presionan fuertemente sobre la sociedad de Miami. Muchas de esas fuerzas del exilio reciben fondos del gobierno, incluidos los medios de comunicación.

  Sólo en Miami podría un jurado condenar a Gerardo Hernández por conspiración para cometer un asesinato, a pesar de las protestas del propio gobierno de que no podía condenar a Hernández debido a “obstáculos insuperables para los Estados Unidos” y a la falta de pruebas necesarias para la condena.(*)

   Sin embargo los miembros del jurado, procedentes de una comunidad de Miami con un ambiente envenenado, lo declararon culpable. Creemos que todas las opciones deben ser utilizadas al máximo para lograr la libertad de Gerardo Hernández y los demás miembros de los Cinco cubanos. Desde la acción popular que informa y moviliza a la opinión pública, a la lucha en el terreno legal.

   En los comentarios a la Corte durante la revisión de la sentencia del 13 de octubre del 2009 de Antonio Guerrero, la fiscal Caroline Heck-Miller reconoció la preocupación del Gobierno en cuanto a la percepción internacional de la justicia de Estados Unidos en el caso de los Cinco.

   Este es un caso que ha generado mucho conflicto entre el Gobierno y la defensa, que sigue generando muchas disputas y ruidos en todo el mundo. El Gobierno considera que se trata de un servicio al público y al pueblo de los Estados Unidos, que el mundo sepa  que el Gobierno y la defensa están de acuerdo sobre lo que es una sentencia adecuada cuando se emite una nueva. Creemos que aquieta las conflictivas aguas  que se arremolinan sobre este caso...

  A la vez que los abogados en el Tribunal libran la batalla legal, el movimiento popular que ha surgido en todo el mundo puede contribuir en gran medida en la denuncia, a un público más amplio, sobre la mala conducta del Gobierno. La denuncia pública de esta monumental injusticia puede jugar un papel significativo en la lucha por la libertad de Gerardo Hernández, Ramón Labañino y Antonio Guerrero.

(*) Petición de Emergencia del Gobierno para una orden de prohibición ante el Tribunal de Apelaciones del 11avo. Circuito, 25 de mayo de 2001, p. 21: http://www.freethefive.org/legalFront/WritOfProhibition2001.pdf. A medida que el juicio estaba llegando a la fase de deliberación del jurado, las instrucciones de la Corte al jurado requerían que el gobierno lograse probar que Gerardo Hernández conspiró con el gobierno cubano para derribar deliberadamente las avionetas de HAR y así “asesinar” a los pilotos en aguas internacionales, fuera de la jurisdicción de Cuba. En primer lugar, Gerardo Hernández no participó en la decisión de Cuba de actuar contra una invasión aérea. En segundo lugar, la fiscalía admitió como un “obstáculo insuperable” el no tener pruebas para demostrar una hipotética conspiración para derribar deliberadamente a las avionetas en aguas internacionales y no en aguas cubanas. Pero el Gobierno de Estados Unidos estaba decidido a condenar a Hernández. El juicio fue suspendido y el gobierno apeló a la Corte del 11avo. Circuito en Atlanta (la orden de prohibición) para ordenarle al Tribunal de Distrito que cambiar sus instrucciones al jurado y requerir un nivel más  bajo de evidencias para la condena. El Gobierno perdió su apelación. Sin embargo, a pesar de la falta de pruebas del gobierno, el jurado igual emitió una condena. Richard Klugh, abogado de los Cinco cubanos dijo: “El gobierno reconoció que no podía probar que Gerardo Hernández sabía de un plan, que de alguna manera podría violar las leyes de Estados Unidos, para hacer algo con respecto a las avionetas”.

http://www.freethefive.org/legalFront/GerardoHabeasappeal101210.pdf

 (En los PDF del Comité Nacional por la Libertad de los Cinco –en español e inglés—aparece este texto)