domingo, 12 de enero de 2014

Operación Peter Pan: una de las más secretas y siniestras operaciones de subversión contra Cuba (II parte) (video)

niños cubanos enviados a Miami
Primera etapa de la Operación Peter Pan: Habana-Miami

   El proyecto inicial de la Operación Peter Pan, ejecutada entre el 26 de diciembre de 1960 y el 22 de octubre de 1962,  fue elaborado por el sacerdote católico de Miami y director ejecutivo de Catholic Welfare Bureau, Bryan O. Walsh y por el entonces director de la Ruston Academy en La Habana, el norteamericano James Baker.
   Consistió en la obtención de visas norteamericanas (I-20) para estudiantes, por lo que resultaba necesario encontrar un centro educacional, en Estados Unidos, que certificara la admisión de los jóvenes cubanos.
   La solución fue proporcionada, en diciembre de 1960, por Agnes Ewald a través del "Coral Gables High School" en Miami, a quien se le remitían los nombres desde La Habana, ella enviaba los documentos de matrícula y con los mismos se resolvía de inmediato la salida de los muchachos en Cuba.
   Para acometer esta etapa de la Operación fue creada una amplia red de colaboradores que estuvo integrada inicialmente, en Miami, por Norma Lemberg, quien había residido en La Habana y era la encargada de resolver las visas I-20 que le facilitaba Mrs. Agnes Ewald, del Coral Gables High School y un grupo de apoyo procedente de familias cubanas y norteamericanas que, dirigidas por un profesor de la Ruston Academy, era el encargado de recibir a los niños en el aeropuerto y trasladarlos hacia los campamentos habilitados en La Florida para ellos.
   Para tramitar el visado y el procesamiento de los pasaportes y demás trámites legales, James Baker organizó un equipo encargado de ese proceso integrado por profesores de la Ruston Academy y algunas otras personas.
   El referido comité estuvo integrado durante esa fase inicial entre otros por la ciudadana inglesa Phyllis Harrison Powers (Penny Powers), con independencia del grupo católico, compuesto por la gente de la Iglesia Católica, algunos de cuyos líderes estaban involucrados en la Operación."
   Penny Powers jugó un rol protagónico en la organización de la Operación por sus amplios contactos con los círculos norteamericanos en Cuba y las organizaciones contrarrevolucionarias clandestinas en la Isla.
   Contaba además con una amplia experiencia por su destacada participación en una operación de la inteligencia británica mediante la cual contribuyó personalmente a sacar de la Europa ocupada por los Nazis hacia Inglaterra entre 9 y 10 mil niños judíos que nunca volvieron a ver a sus padres.
   A partir de ese momento, Walch y Baker comenzaron a trabajar de conjunto en un proyecto que garantizó el traslado de los niños desde Cuba supuestamente a un centro educacional en Miami.
   Tanto el Programa para Niños Refugiados Cubanos como la Operación Peter Pan se iniciaron sin tener asegurado el alojamiento para la cantidad de niños que esperaban, a partir de los resultados de las insidiosas campañas que desarrollaron para lograr sus propósitos.
   La Operación Peter Pan condujo a algunos padres a enviar solos a sus hijos pequeños a EE.UU. y otros países.
   Los primeros cinco niños que viajaron por la Operación Peter Pan llegaron a Miami a las 4:30 pm., del 26 de diciembre de 1960, a bordo del vuelo 422 de la Pan American World Airwais. Entre ese día y el 31 de diciembre del mismo año arribaron directamente los primeros 25 niños de la primera etapa de esta operación.
   Para apoyar el proyecto acordado con el Monseñor Walsh, la Administración Republicana de la Casa Blanca, en un último gesto antes de finalizar su mandato, entregaba el 31 de diciembre de 1960 por decisión del propio presidente Dwight D. Eisenhower, la cantidad de 100 mil dólares de ayuda para que 900 estudiantes cubanos pudieran realizar estudios superiores en diversas universidades de Estados Unidos.
   El rompimiento unilateral de las relaciones diplomáticas con Cuba por parte del gobierno norteamericano, el 3 de enero de 1961, provocó que alrededor de unos 100 pasaportes con solicitudes de visas para niños, del grupo inicial de 200 que se tramitaban en La Habana, quedaran pendientes de procesar.
   El 5 de enero de 1961 James Baker arribó a Miami e informó a Walsh que no había sido posible sacar más niños de Cuba debido a la lentitud en los trámites y las comunicaciones con Washington desde La Habana.
   Explicó que mientras el poco personal que quedaba en la embajada se ocupaba de incinerar la documentación de esa sede diplomática, él tuvo que encargarse personalmente, en dicha embajada, de habilitar los pasaportes de los únicos 25 casos que definitivamente pudieron viajar entre el 26 y el 31 de diciembre de 1960.
   Cerradas todas las posibilidades consulares en La Habana, a las dos de la tarde del domingo 8 de enero de 1961 se produciría, en las oficinas de Mr. Robert F. Hale, director de la Oficina de Visas del Departamento de Estado, una reunión en la que participaron Bryan O. Walsh, en su condición de Director Ejecutivo de Catholic Welfare Bureau, Inc. y Frank Auerbach, jefe de la Sección de Visas del Departamento de Estado.
   La solución surgida en esta reunión fue otorgarle al sacerdote toda la autoridad necesaria para emitir Visas "waiver", con las cuales las aerolíneas o agencias de viaje en Cuba quedaban facultadas para transportar a los niños cubanos hacia Estados Unidos, aun cuando no tuvieran una visa oficial, sin riesgos a ser multados.
   La Operación Peter Pan comprometió a miles de familias cubanas y estadounidenses, varios gobiernos extranjeros, numerosos funcionarios federales y estatales del gobierno norteamericano, más de 100 agencias dedicadas al cuidado de niños y las tres mayores religiones existentes.
   La clandestinidad de esta operación ha sido reiterada por el propio Walch, alegando que alentó el secreto en el sentido de no llamar la atención, llegando, incluso, a rechazar hablarle a los familiares de los niños excepto a través de las llamadas telefónicas realizadas desde el propio Estados Unidos, pues las que se originaban desde Cuba no eran respondidas ya que, según él, algunas personas eran muy indiscretas. La preocupación de Walsh sobre este particular llegó a punto de decidir no escribir carta a la isla.
   Tal proceder ha sido ratificado por James Baker, quien, con relación a la clandestinidad de la operación, señaló que las comunicaciones desde Cuba se efectuaban solo a través de las embajadas.
   A pesar de los esfuerzos por garantizar el más absoluto silencio sobre todo lo que tuviera que ver con la operación, dada la masividad, resultaba imposible de ocultar algunos hechos a la prensa de Miami. Al respecto, Walsh precisó que pudo convencerlos de la necesidad de no develarla, lo que permitió que por año y medio la prensa se mantuviera en silencio y sin siquiera mencionar el nombre de Peter Pan.

Tomado del sitio digital EcuRed

documental Operación Peter Pan: Volando de vuelta a Cuba (II parte)