domingo, 12 de enero de 2014

Operación Peter Pan: una de las más secretas y siniestras operaciones de subversión contra Cuba (I parte) (video)

niños cubanos llegando a Miami (1960-1962)
   Entre el 26 de diciembre de 1960 y el 22 de octubre de 1962, se desarrolló la Operación Peter Pan, fue una de las más secretas y siniestras operaciones de subversión política-ideológica contra Cuba, organizada por el Departamento de Estado de Estados Unidos, la jerarquía de la Iglesia Católica en Miami, la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y las organizaciones contrarrevolucionarias, en su lucha contra la Revolución cubana durante la Guerra Fría en los años 60 del siglo pasado.
   Esta criminal operación, promovió y amparó lo que pareció ser un espontáneo proceso migratorio al manipular por parte de Washington el tema de la Patria potestad de los padres cubanos sobre sus hijos, y  por esta vía salieron de Cuba un total de 14 mil 48 niños, muchos de ellos nunca volvieron a encontrarse con su padres.
   Su principal ejecutor en coordinación con el Gobierno de Estados Unidos fue el cura de origen irlandés Bryan O. Walsh.
   Después del Triunfo de la Revolución Cubana, el clima de confrontación política originado por la agresividad del gobierno norteamericano, las constantes agresiones y amenazas de guerra directa de consecuencias imprevisibles para la población civil, junto a las insidiosas campañas promovidas por la CIA y propaladas internamente por organizaciones contrarrevolucionarias que actuaban a su servicio, preocupó a muchos padres quienes vieron en una temporal salida de sus hijos una alternativa segura para preservar tanto su autoridad como la integridad física de los mismos.
   Dentro de estas acciones se distingue por su crueldad y falta de sentimiento humano, la llamada Operación Peter Pan, que fue llevada a cabo entre el 26 de diciembre de 1960 y el 23 de octubre de 1962. La operación fue desarrollada para propiciar que los niños cubanos pudieran emigrar a los Estados Unidos y evadir el supuesto adoctrinamiento comunista.
   Esta campaña surgió en el otoño de 1960 en el contexto de la creación, en Miami, del Programa para Niños Refugiados Cubanos sin acompañantes (The Cuban Children´s Program) como proyecto inicial, mientras que la Operación Mangosta surgiría poco después con un mayor nivel de especialización en las formas y métodos a desarrollar.
   El medio empleado en esta operación desestabilizadora sería una campaña de propaganda a través de las ondas de la emisora Radio Cuba Libre (Radio Swan), que causaría alarma y desasosiego entre la población cubana. El 26 de octubre de 1960 en el horario de las 8:00 p.m. en el Programa Noticiero para el Caribe a cargo de Francisco Gutiérrez, esta emisora subversiva, abordó por primera vez este asunto y para ello radiaron el mensaje siguiente:
   “¡Madre cubana, escucha esto!, la próxima ley del gobierno será quitarte a tus hijos desde los cinco años hasta los 18 años, comentario que alternaría con el de ¡Madre cubana, no te dejes quitar a tu hijo! Es la nueva ley del gobierno (...), cuando esto ocurra serán unos monstruos del materialismo. Fidel se va a convertir en la madre suprema de Cuba”.
   Durante varios meses, de forma reiterada transmitieron este y otros mensajes similares. En uno de ellos se dieron las orientaciones precisas: “¡Atención cubano! Ve a la iglesia y sigue las orientaciones del Clero”.
   También redactaron una falsa Ley de la Patria Potestad, supuestamente emitida por el gobierno cubano, que sería distribuida clandestinamente entre la población.    El texto de esta ley espuria fue redactado en Estados Unidos e introducido en la Isla por el agente principal de la CIA en Cuba, José Pujals Mederos. Según reconoció años después Ángel Fernández Varela, también agente de la CIA, él fue una de las personas responsables de la redacción de esta ley.
   Durante varios días se mantuvo a través de la citada emisora y otros medios radiales e impresos al servicio de Estados Unidos, la propaganda dolosa acerca de una eventual expropiación de niños. Se repetían mensajes cuidadosamente fabricados para impactar en las familias cubanas, concitando en algunas el miedo infundado a perderlos.
   A diferencia de operaciones anteriores similares, como la de los 20 mil niños vascos en 1937, a causa de la Guerra civil española o la salida de 30 mil niños judíos de Alemania entre 1938-1939, la Operación Peter Pan se produjo sin justificación política, ética y moral alguna, de forma cautelosa, con métodos clandestinos, en vuelos comerciales y a plena luz del día.
   El Padre Bryan O. Walsh, a través de la Catholic Welfare Bureau, creó un equipo de colaboradores y empleados, que se encargaban de visar, recibir en el aeropuerto y distribuir en diferentes establecimientos creados al efecto en la Florida y otras localidades del país, a las pequeñas víctimas de la cruel maniobra migratoria. En un hecho sin precedentes, el Departamento de Estado norteamericano transfirió a una autoridad religiosa la potestad de emitir visas waiver (Visas volantes), a todos los niños cubanos entre 6 y 16 años.
   Decisivo resultó el apoyo recibido por importantes sectores de la Iglesia en Cuba, donde la jerarquía, la mayor parte del clero y de sus organizaciones laicas, lejos de apoyar la causa nacional, se aliaron incondicionalmente con la Iglesia norteamericana y el gobierno de ese país, incitaron y propiciaron la inmigración, defendieron los intereses de las clases privilegiadas, con las cuales venían asociadas desde el advenimiento de la república mediatizada, facilitando todo esto por la supremacía de un clero español y mayormente extranjero, heredado desde el período colonial y protegido por el gobierno interventor norteamericano.
   Monseñor Walsh, párroco de la Iglesia del Sagrado Corazón, perteneciente entonces a la diócesis de Miami, muy vinculado a sectores recalcitrantes y agresivos de la emigración cubana en esa localidad, fue el organizador público de la Operación Peter Pan.
   De acuerdo con una de las versiones contadas por el padre Bryan O. Walsh a finales de 1960, directivos de la Cámara Americana de Comercio de La Habana se le acercaron con la noticia de que algunos amigos cubanos querían enviar a sus hijos hacia Estados Unidos, por el temor de que al estar involucrados en actividades contrarrevolucionarias, el gobierno cubano tomara represalias contra ellos y como excusa le retirara la custodia de los hijos.
   En aquellos momentos, los principales directivos de las empresas norteamericanas radicadas en Cuba, se encontraban en Estados Unidos reuniéndose con sus colegas de la Cámara de Comercio de ese país, planteando sus problemas en relación con la situación en Cuba y valorando la posibilidad de recurrir a la embajada en La Habana en busca de ayuda.

Tomado del sitio digital EcuRed

Operación Peter Pan: Volando de vuelta a Cuba (primera parte) un documental de Estela Bravo