jueves, 3 de octubre de 2013

Orula, en tu día…..Igború, igboya, igbo cheché… (video)



   Este 4 de octubre las velas se encenderán desde temprano, y arrodillados ante él, babalawos, apetebises, y aleyos consagrados con ikofa fún o awofaka, rendirán honores a Orula, el santo de la adivinación y los consejos y que el proceso de sincretismo religios cubano se vincula con San Francisco de Asís..
   Muchos llevarán prendas o pañuelos verdes y amarillos, los girasoles y las rosas engalanarán los altares, y dulces y ofrendas se confundirán en el suelo, como atributos indispensables de la fiesta.
   Orula –u Orúnmila- es el orisha de la adivinación, designado por Olofi para ofrecer sabios consejos a los orishas y a la humanidad.
   Es el espíritu de la intuición y la premonición y nos ofrece una percepción de todas las cosas que están a nuestro alrededor.
   Orula nos ofrece un mapa de nuestro destino, pronostica los eventos que se producirán en nuestra vida y nos permite conocer el porqué de ciertas cosas que han pasado o pasaran con y por nosotros.

   A través del oráculo supremo de Ifá, Orula dice todo aquello que deseamos conocer, y personifica la sabiduría y la posibilidad de influir sobre el destino, incluso el más adverso.
   También es considerado como gran médico y como uno de los dueños de los cuatro vientos.
   La vida, el pasado, presente y futuro de cada ser humano está descrito en los 256 oddunes que contiene el oráculo de Ifá, y cada predicción está contada en innumerables patakines que ejemplifican, desde el más impresionante acercamiento, a la realidad individual de cada persona que se enfrenta a él.
   Se cuenta que en el poblado de Calimete, provincia de Matanzas vivió un negro esclavo llamado Eulogio Gutiérrez. Con la eliminación de la esclavitud a fines de la década del 80 del siglo XIX, regresó a África para contactar con su tierra de origen.
   En Nigeria fue reconocido como descendiente de obbas (reyes),donde recibió el mensaje de Orula que lo reclamaba como hijo. En esa época recibió a Olofi en dos ocasiones. Era respetado y vivía como noble, Fue entonces cuando le llegó la orden por parte de Orula, de regresar a Cuba, para instaurar la Regla de Ifá, la sagrada orden de los babalawos.
   Se trasladó a Regla, un pequeño pueblo a orillas de la bahía de La Habana, donde abrió una casa de culto a Ifá. Allí hizo sus primeros ahijados Bernabé Menocal, Bernardo Rojas y Taita Gaytán.
   También se dice que en 1860 llegó a Cuba, un negro babalawo de apellido Villalonga, que dio origen a otra rama independiente de Ifá. Trajo de Africa un Olofi que escondió por temor a las persecuciones y que permaneció escondido más de ciento veinte años antes de ser sacado a la luz y actualmente es un fundamento vital y muy venerado. Fueron estos los primeros babalawos y los que habrían de continuar en Cuba la Regla de Ifá.
Este 4 de octubre, se oirán muchas veces repetidas, voces que en lengua yoruba rezarán al santo adivinador y dirán con energías:
“Orunmila ala kualosiña onawe Oduduwa Akuani ebora, eyile meriwe Fobati fobaye fobakue Eleri ikpin ode Amamo que fi edeno Ki ku makua, kiaron mawe mire Kiofo kote weyo babá owadi Ashe”.
Igború, igboya, igbo cheché Orula.