jueves, 1 de mayo de 2014

Adiós Juan Formell, pero alégranos la vida desde El Cielo (video)



músico y compositor cubano Juan Formell
   Esta noche La Habana entristeció en medio de la noche y solo desde el Cielo se escuchan repicar lejanos tambores que reclaman para sí el cuerpo exánime de un grande de la música cubana. Juan Formell ha muerto.
   Desde esta noche, Formell estará junto al Benny Moré, Arsenio Rodríguez, Ñiko Saquito y Ernesto Lecuona. También lo esperan para recibirlo Carlos Puebla, Bebo Valdés y Pérez Prado. Aunque nosotros lloremos su muerte, los dioses festejarán la llegada de un nuevo maestro de la música más contagiosa que pueda escucharse en algún rincón de este planeta.
   Cuba bailó y vibró con las composiciones de este genial artista, que jamás se desmarcó del gusto popular por más de 40 años de intenso y fructífero trabajo.
   Sin lugar a dudas, Formell es el músico cubano más grande de la última mitad del siglo XX, con una obra musical que recorrió innumerables ritmos, mezcló sonoridades y bebió siempre de las raíces más duras de nuestra música nacional.

Juan Formell en Cubanos en primer plano (parte 1)

   Todavía se tararean, a pesar de las edades y las distancias generacionales, temas como Te traigo, Chirrín chirrán, Llegué, llegué, Que no, que no, El baile del buey cansao, Por encima del nivel, La Habana no aguanta más, Anda ven y muévete, Artesanos del espacio, La titimanía, y “El negro no tiene ná, emblemáticos temas musicales que cautivaron y siguen conquistando a bailadores de todas las edades.
   Con más de 25 discos, Formell colocó a la orquesta Los Van Van en la preferencia del público por más de cuatro décadas, marcando con su sello una música inconfundible y que siempre supo a cubanía.
   Desde muy joven, este extraordinario músico comenzó a trabajar en diversas agrupaciones musicales, entre ellas la de Pedro Jústiz (Peruchín), la de Guillermo Rubalcaba, la orquesta de Carlos Faxas - donde se inició como orquestador y compositor con títulos como Y ya lo sé, De mis recuerdos, Lo material y Yo soy tu luz que interpretara la cantante cubana Elena Burke.
   Fue muy importante en el desarrollo artístico de Formell su incorporación a la Orquesta Revé en 1967 donde realizó valiosos aportes estilísticos y estructurales a las orquestas charangueras cubanas, como fue la incorporación del bajo eléctrico y la organeta (teclado) en sustitución del contrabajo y el piano acústico, el tratamiento rítmico y amplificación acústica en los violines, el empleo de la flauta de sistema y la batería que sustituyeron a la flauta de cinco llaves y las pailas, el trabajo vocal a tres voces en lugar del unísono, entre otros.
   Creaciones como El martes, Yuya Martínez, Qué bolá, qué bolón, La flaca, Te lo gastaste todo y El jueves fueron algunas de las más representativas de esta etapa. Por estos años mantuvo su trabajo con Elena Burke y retomó la práctica de interpretar sus obras solo con la guitarra como había hecho en sus primeras presentaciones artísticas cuando aún era trovador aficionado.

Juan Formell en Cubanos en primer plano (parte 2)


   A finales de 1969 crea Los Van Van con la cual continuó y amplió su labor creativa llena de búsquedas y experimentación apoyándose fundamentalmente en el aprovechamiento máximo de los recursos expresivos del Son.
   De esta orientación surgió el Songo, denominación que él y José Luis Quintana (Changuito) dieron a un nuevo ritmo que resultó determinante en su creación posterior. En
Juan Formell al frente de la orquesta Los Van Van
1981 incluyó los trombones en su charanga para reforzar el registro central de su orquesta.
   De esta etapa con Los Van Van, se encuentran muchas de sus más famosas creaciones como Te traigo, Chirrín chirrán, Llegué, llegué, Que no, que no, El baile del buey cansao, Por encima del nivel, La Habana no aguanta más, Anda ven y muévete, Artesanos del espacio, La titimanía, El negro no tiene ná, entre otras muchas.
   Conjuntamente con su trabajo creativo dentro de la música bailable, Formell mantuvo su labor creativa dentro de la línea de la canción y musicalizó poemas de Nicolás Guillén como Cuando yo vine a este mundo pertenecientes a la serie Mi son entero; escribió música para el teatro entre las que se encuentran La barbacoa, dirigida por Abraham Rodríguez, 1984 y Vivir en Santa Fe del dramaturgo Nicolás Dorr, 1986; para el cine compuso la banda sonora de Los pájaros tirándole a la escopeta del realizador Rolando Díaz, 1984; y para la televisión La rueda de casino de José Milián, 1992.
   Además, realizó innumerables presentaciones como autor e intérprete en eventos nacionales promovidos por instituciones culturales y giras internacionales por todo el mundo.
   Sus creaciones y resultados artísticos con su orquesta han devenido modelos para otras agrupaciones musicales en Cuba y el extranjero.
Juan Formell con el Grammy Latino 2013 a la Excelencia Musical
   En 2013, la Academia Latina de Grabación decidió reconocer con el Premio Especial a la Excelencia Musical 2013 al compositor y director de orquesta cubano Juan Formell con un Grammy Latino Especial.
   En la ciudad norteamericana de Los Ángeles, la Academia hizo saber que este lauro enaltece "a artistas que han realizado contribuciones creativas de importancia en sus carreras" y en el caso del cubano puntualizó: "Juan Formell es la verdadera definición de un innovador de la música".
   Al conocer los resultados de los Grammy Latino 2013, Formell expresó: “Me siento honrado y quiero compartir esta alegría con todos los músicos de nuestro país"
   "Mi vida —subrayó— ha estado enteramente consagrada a la música y solo cobra sentido cuando la gente la hace suya y la disfruta. En el orden artístico he recibido varios premios, entre ellos el Nacional de la Música que me llena de orgullo. Agradezco a la Academia Latina el gesto de distinguirme, en particular porque un reconocimiento de este tipo no solo potencia en este hemisferio mi obra y la de Los Van Van, sino también a la vanguardia de la música cubana".
   Además de sus grandes méritos musicales, Juan Formell fue un cubano comprometido con su tiempo y con su gente que decidió echar pie en tierra en las tarimas de la isla, para alegrar a más de 11 millones de cubanos que hoy lloran su partida.