miércoles, 20 de agosto de 2014

Ferguson, una herida racial abierta en Estados Unidos


manifestaciones en Ferguson, Missouri, Estados Unidos

Por Deisy Francis Mexidor*

   Ferguson saltó a las noticias hace más de 10 días, no por el 21 por ciento de afroamericanos que viven en esa localidad estadounidense por debajo del límite de la pobreza.
   Captó la atención porque esa misma desigualdad detonó allí tensiones raciales que se cobraron con la muerte a tiros de un joven negro por un policía blanco.
   Michael Brown tenía 18 años, no portaba armas e iba a comenzar en la universidad próximamente, pero el policía blanco Darren Wilson le disparó el 9 de agosto en al menos seis ocasiones, dos de ellas en la cabeza, cuando, según testigos oculares, el muchacho estaba parado en posición de entrega con las manos en alto.
   El lunes el gobernador de Missouri, Jay Nixon, ordenó el despliegue de la Guardia Nacional para aplacar las acciones de desobediencia civil pacífica y los disturbios.
   Sin embargo, el saldo de la represión con balas de goma, gases lacrimógenos, atomizadores de pimienta y otros medios, ha dejado hasta hoy más de 70 detenidos, dos heridos de bala y otro muerto, también afroamericano, quien fue abatido igual, por la policía, en circunstancias todavía sin esclarecer.
   Para una gran mayoría de los afronorteamericanos, el crimen contra Brown plantea asuntos que deben debatirse en el país, reveló una reciente encuesta.
   El 80 por ciento de los ciudadanos negros está convencido de que el incidente puso al descubierto divisiones raciales que aún persisten en la sociedad estadounidense y 65 por ciento cree que la policía ha ido "demasiado lejos".

   El presidente Barack Obama criticó los excesos policiales y la militarización de ese cuerpo y exigió que se investigue a fondo un caso que recuerda al de Trayvon Martin, adolescente de 15 años, también afronorteamericano, baleado en febrero de 2012 en Florida por un exvigilante voluntario que al final fue absuelto.
   Por eso, más de una docena de grupos defensores de los derechos civiles y humanos demandan transparencia en la pesquisa, entre ellos la Unión Americana de Libertades Civiles y el Colegio Nacional de Abogados.
   En una carta abierta a los padres de Brown, Sybrina Fulton, madre de Trayvon Martin, dijo odiar que ellos "hayan sido forzados a unirse a este exclusivo y cada vez mayor grupo de padres y familiares que han perdido a sus seres queridos víctimas de la insensible violencia de las armas".
   EL reporte más reciente de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI), reveló que en 2012, de las 400 muertes registradas por parte de la policía, 96 fueron sucesos en los que un afroamericano resultó ultimado por un oficial blanco.
   Ahora un jurado investigador, compuesto por 12 personas, estudiará las evidencias y decidirá si hay suficiente fundamento para hacer una acusación formal contra Wilson y con qué cargos.
   Hace poco el concejal de Los Ángeles, Bernard Parks, advirtió que se entrelazan los casos como el de Martin y Brown o el de Eric Garner, fallecido el 17 de julio después que un oficial de policía de Nueva York usara una llave de estrangulamiento durante el intento de detención.
   El asunto, como subrayó Parks, es que "la comunidad se da cuenta de las circunstancias únicas que los conectan. Joven. Negro. Masculino. Desarmado".
   Darren Wilson fue suspendido, pero mantiene su placa.

*Deisy Francis Mexidor - Periodista de la Redacción Norteamérica, de Prensa Latina




Tomado del sitio digital de Prensa Latina