jueves, 2 de octubre de 2014

Carlos Alberto Montaner & Cía: Periodistas corruptos en Miami en el caso de los Cinco antiterroristas cubanos (XIII)



  Cuba, la isla infinita comparte con sus lectores, una serie de trabajos publicados en el sitio digital de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC), donde se revelan los resultados de investigaciones que ponen al descubierto esta sucia campaña mediática contra los Cinco antiterroristas cubanos presos en Estados Unidos, donde sus protagonistas fueron los representantes de esa mal llamada “prensa libre”, subordinada hasta el tuétano a los intereses más repugnantes del Imperio, en su afán por destruir la Revolución Cubana.

Conjura del gobierno, los medios y periodistas pagados de Miami

   El abogado Martin Garbus señaló otros nombres que participaron en ese “festín”, y reveló datos sobre los principales medios de la ciudad floridana que por dinero llenaron sus espacios con un diluvio de mentiras, falsedades y manipulaciones

   No solo los periodistas y medios de Miami de los que hemos hablado con alguna extensión, a fin de exponer los motivos que los llevaron a faltar a la ética de la profesión y recibir sumas considerables de los fondos federales del gobierno de Estados Unidos, estuvieron involucrados en un genuino complot para influir en el Jurado y buscar la condena de los Cinco luchadores antiterroristas cubanos.

   El abogado Martin Garbus, en el afidávit que presentó al Tribunal del Sur de la Florida, el 31 de agosto de 2012, señaló otros nombres que participaron en ese “festín”, y reveló datos sobre los principales medios de la ciudad floridana que por dinero llenaron sus espacios con un diluvio de mentiras, falsedades y manipulaciones.

   El informe de Garbus reveló los nombres de los periodistas –los ya mencionados en esta serie sobre el escándalo y otros que iremos citando--, sus historias, las sumas que recibieron del Gobierno, las que hasta el momento de presentar el afidavit pudo conocer, así como los nombres de las supuestas nuevas entidades independientes, desde las cuales publicaban la propaganda orquestada por el Gobierno de forma secreta.

   “He encontrado múltiples registros de pagos, aunque incompletos, realizados por varios organismos gubernamentales supervisados por la Junta de Gobernadores de las Transmisiones (BBG por sus siglas en ingles) y la Agencia de Informaciones de los Estados Unidos (USIA), incluida la Oficina para la Difusión hacia Cuba (OCB), la Voz de las Américas (VOA), Radio y TV Martí y otras”, apuntó Garbus.

   “Los propagandistas pagados por el Gobierno --señaló Garbus-- estuvieron activos en todos o casi todos los 1 932 días que transcurrieron desde la fecha del derribo de las avionetas hasta la fecha de la condena (a los Cinco). Resulta imposible detallar en la presente declaración jurada todos los eventos mediáticos diarios y actos concretos de dolo que tuvieron lugar en un periodo de cinco años…

   “La investigación realizada respecto de solo dos medios de prensa en Miami durante el periodo comprendido entre el 27 de noviembre de 2000 y el 8 de junio de 2001 (…) revela lo siguiente sobre la frecuencia y ferocidad de la cobertura pagada por el Gobierno: En 194 días El Nuevo Herald publicó 806 artículos que influirían negativamente el juicio. En el mismo intervalo, el Miami Herald publicó 305 artículos.

   “Solo en el Miami Herald y El Nuevo Herald , se publicaron 1,111 artículos – un promedio de más de cinco artículos diarios – sobre temas relacionados con los acusados y podría decirse que muy pocos no eran negativos. Para poder entender mejor a qué estaban expuestos los miembros del jurado, añádase la lluvia de “hechos” falsos difundidos por la televisión y la radio por los periodistas, que aún no se sabía respondían al Gobierno, así como las nuevas historias publicadas en otros medios de prensa como el Diario Las Américas.

   “De los 806 artículos publicados en El Nuevo Herald, 120 eran atribuidos al “personal
Olga Conoor
del periódico” o a “servicios del personal”, incluidos numerosos editoriales. De los 305 artículos publicados en el Miami Herald, 67 se atribuyen a “personal del Herald” o a los “Servicios Cablegráficos del Herald”. De los 686 artículos restantes del Nuevo Herald, 239 (35%) estaban firmados por cuatro periodistas que sabemos recibieron dinero del Gobierno, a saber: 123 por Wilfredo Cancio Isla, 96 por Pablo Alfonso, 11 por Carlos Alberto Montaner y 9 por Olga Connor.

   Véase que en el afidávit de Garbus ya aparecen dos nuevos nombres, Carlos Alberto Montaner y Olga Connor. De ellos se dice también el propio informe:

   “Carlos Alberto Montaner escribió al menos 11 artículos. Se le mencionó por primera vez en un artículo del Miami Herald del 8 de septiembre de 2006, según el libro titulado “The Cuban Exile Movement” publicado por Hernando Calvo Ospina y Katlijin Declercq (…) “Columnista del Miami Herald y El Nuevo Herald, Montaner recibió $41,150 hasta agosto de 2006, de acuerdo con la respuesta dada por la Junta de Gobernadores de las Transmisiones el 11 de marzo de 2009.”

El informe de Garbus hace referencia a los antecedentes de Montaner:
Gumberto Cortina
   “Fue declarado culpable en 1961 en Cuba por haber participado en una organización terrorista patrocinada por la CIA que había escondido unos explosivos en unos paquetes de cigarrillos. Fue encarcelado y luego escapó, pidió asilo político, salió de Cuba y, en 1962, se unió a las Fuerzas Especiales cubanas del Ejército de los Estados Unidos. Según el libro de Ospina y Declercq, luego fue reclutado por la Agencia Central de Inteligencia.

   0tros cuatro supuestos periodistas pagados por Washington, que aparecen mencionados en el documentado Informe del abogado Martin Garbus, son Humberto Cortina, un mercenario veterano de Playa Girón que dedicó después de ese episodio a ser comentarista en la TV de Miami, quien del 16 de enero al 12 de marzo de 2001, recibió $2,700 de la BBG/OCB, según los contratos que han sido
Olance Nogueras
revelados por FOIA; Olance Nogueras, quien también recibió dinero del Gobierno, y escribió un artículo El Nuevo Herald el 21 de
septiembre de 1998, poco después del arresto de los acusados, titulado ““Experts Believe that Cuba sold information of the spies” (Expertos consideran que Cuba vendió la información de los espías).

   En el artículo, cita como experto a otro propagandista, Enrique Encinosa (ver nota V de esta serie), quien recibió de la Junta de Gobernadores de las Transmisiones $5,200 durante el juicio de los Cinco y $10,400 entre el 7 de diciembre de 2000 y el 4 de noviembre de 2003; Caridad
Cary Roque
Roque, también periodista encubierta pagada por el Gobierno de Washington y quien recibió no menos de $51,975.

   Ella transmitió numerosos comentarios en un programa regular en radio WCMQ titulado “Hablando con Cuba”. para influir sobre el jurado durante el juicio. Antes de llegar a Estados Unidos, Roque había cumplido en Cuba una condena de 16 años de prisión por sus actividades contrarrevolucionarias. Y, finalmente, el informe de Garbus
Enrique Patterson
hace referencia a que Enrique Patterson, agente de la CIA mientras vivió en Cuba y quien recibió más de $100 000 del Gobierno de EE.UU. para el cual trabajó desde 1996.




(Toda esta información aparece en los PDF (EN ESPAÑOL E INGLÉS) que contiene la investigación hecha por el Comité Nacional por la Libertad de los Cinco, de Estados Unidos, sobre los periodistas pagados por Washington para influir sobre el jurado y las sanciones a los luchadores antiterroristas cubanos)