martes, 20 de marzo de 2012

Ileana Ros-Lethinen y su odio visceral a todo lo que huela a Cuba y Revolución

Por Yusvel Nieves Machado. Aristóteles afirmó una vez que “el hombre es un animal político por naturaleza”, no que los políticos sean animales por naturaleza. Significa desde la perspectiva del filósofo que el hombre organiza la ciudad políticamente de acuerdo a un patrón donde todos sean felices.

A veces leemos y vemos cosas de políticos que rozan lo animal, de instintos devoradores y sin ningún sentimiento con su propia especie. Y no es tomar compasión sino sentido común, o entender que se vive en una comunidad de miles de millones de habitantes con distintas preferencias religiosas, políticas, y que a mi criterio ninguna es mejor que otra, solo distinta en sus intereses y metas. Si fueran todo lo que se proponen hoy estaríamos mejor posicionados en temas de paz y alegría a nivel de planeta.


La congresista estadounidense por el partido republicano Ileana Ros- Lehtinen en ocasiones muestra este lado bestial y oscuro del alma humana.

Sucede que René González, un cubano recién liberado de una cárcel norteamericana por ser acusado de espionaje (El gobierno cubano demuestra con pruebas fehacientes que su trabajo estaba encaminado a delatar el terrorismo que promueven organizaciones en Miami) solicitó al Departamento de Justicia de Estados Unidos viajar a Cuba para encontrarse con su hermano gravemente enfermo de un tumor en el cerebro y cáncer de pulmón y le fue denegado su permiso.

René González a pesar de que cumplió la condena de trece años en prisión está sometido a tres años más de libertad supervisada en Miami y no puede viajar a Cuba. Y ante esta nueva limitación de su libertad acudió a la justicia norteamericana para ver qué posibilidad existía de ir a ver a Roberto González, su hermano, quien durante sus años en prisión fue su abogado e impulsor de la libertad de él y de cuatro cubanos antiterroristas más, juzgados severamente también como espías.

Para ponerle la tapa al pomo sobre la petición denegada Ileana Ros-Lehtinen instó esta semana al Gobierno de su país a no permitir que el cubano René González viaje a Cuba a ver a su familiar enfermo, “de ninguna manera, de ninguna forma, de ningún modo”.

“Aunque el Departamento de Justicia se ha opuesto a la petición de González de viajar a Cuba, ha dado un paso en la dirección errónea al especificar las condiciones bajo las que podría permitírsele hacerlo”, dijo en un comunicado la legisladora, que preside el Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara Baja.

“No hay ningún conjunto de condiciones bajo las que podríamos permitir a González volver a Cuba sin poner en peligro la seguridad de Estados Unidos”, advirtió Ros-Lehtinen.

“Urjo al Departamento de Justicia a proteger la seguridad de EE.UU…” declaró la loba feroz, como se le conoce de este lado del bloqueo, en el archipiélago cubano.

¿Qué seguridad de Estados Unidos va a poner en peligro René, si en sus sentimientos solo hay deseos de ver a su hermano y darle apoyo?

Una carta del cubano retenido en Miami define esos sentimientos: “Aunque no puedes verme sabes que estoy ahí, junto a los tuyos que son los míos. Sabes que este hermano, desde su insólito destierro, desde la angustia de la separación forzada, en las condiciones de libertad supervisada más absurdas, desde la dignidad de su condición de patriota cubano como lo eres tú y desde el cariño sembrado por la sangre y las vivencias que nos unen, está y estará siempre contigo. Cada vez que asomes la cabeza podrás sentir mi clamor junto al de mis sobrinos”…

Ante estas líneas la política se presenta como ineficaz, que no sabe organizar la vida de los seres humanos. Se comporta como animal y no como reconociera su necesidad hace miles de años un hombre: Aristóteles

¿Será que el ser humano está involucionando por su egoísmo desmedido y sin razón?

¿Será que la política de unos pocos divide la vida de muchos y las convierte en miseria cuando somos ilimitados con el regalo de la vida dada?

¿Cuándo nos pondremos de acuerdo a jugar políticamente más limpio y más organizados, fair play?

Tomado de http://www.radioguaimaro.icrt.cu/