miércoles, 29 de febrero de 2012

Electores de Miami ponen en aprietos al senador cubanoamericano Marcos Rubio y este “cantinflea” desvergonzadamente


Marcos Rubio, el joven y ambicioso senador republicano de origen cubano, está en aprietos con sus electores de Miami, después que un nutrido grupo de personas irrumpieran este martes en sus oficinas, sin previo aviso, para exigirle una acción más objetiva y menos demagógica con respecto a la falta de empleos, así como mejoras de salud y educación, temas recurrentes como resultado de la crisis económica que atraviesan millones de norteamericanos.
“Somos el 99 por ciento los que estamos sufriendo por la economía”, comentó Rosalba Campos, una dominicana de 53 años que está desempleada desde julio pasado. Su esposo, dueño de una pequeña compañía de reparación de techos, no ha conseguido trabajo en meses. Temen perder su casa en Hialeah.
 “Nosotros votamos por el señor Rubio, porque hizo una campaña prometiendo a todos los miamenses trabajar por nosotros y por el estado”, resaltó Campos, según una nota publicada por el diario El Nuevo Herald.
La comitiva ciudadana, respaldada por “OneMiami”, una organización que aboga por mejores trabajos, educación y cuidado de salud, y que está vinculada al Sindicato Internacional de Empleados de Servicios (SEIU),  estaba integrada por residentes de Hialeah, La Pequeña Habana y El Pequeño Haití, quienes llevaron hasta las oficinas del senador Rubio, sus historias sobre las vicisitudes que han sufrido durante la recesión. También se quejaron del gobierno federal por haber rescatado a los grandes bancos pero no hacer lo suficiente para ayudar a los pobres.

Con el mayor desparpajo, el senador cubanoamericano, vinculado estrechamente con los grupos de poder de la extrema derecha, le respondió a los manifestantes que él "quiere ayudar" a empresarios innovadores a abrir nuevos negocios así como expandir los actuales a fin de crear nuevos trabajos, obviando los reclamos de quienes representantes a millones de personas sin empleo y a punto de perder sus viviendas.
Fernando González, un cubano de 73 años, dijo que esta respuesta de Marcos Rubio no le parece una idea realista en momentos de crisis económica. “Nos habló de que nosotros y los vecinos teníamos que crear corporaciones, pero ¿cómo es posible que alguien que no tiene trabajo y está perdiendo su casa pueda poner un negocio?”, preguntó González.
 “Igual como se ha invertido millones de dólares para rescatar a los bancos y para poner el estadio de pelota en La Pequeña Habana, se debe invertir para crear empleos, hacer grandes obras públicas como hizo el presidente Roosevelt”, acotó el anciano.
Marcos Rubio, la esperanza de la ultraderecha extremista cubanoamericana, quien impulsa su probable postulación a la vicepresidencia en las próximas elecciones de noviembre, se ha visto involucrado en un escándalo por mentir en el pasado migratorio de sus padres, a quienes presentaba públicamente como “exiliados” del comunismo cubano, cuando en realidad eran residentes legales de Estados Unidos desde mediados de la década de los años cincuenta.

Con información de El Nuevo Herald