jueves, 2 de febrero de 2012

Bloqueo contra Cuba: Sin cambios a medio siglo de oficializado


Por Waldo Mendiluza. A medio siglo de oficializado, el bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos contra Cuba sigue intacto, pese a no lograr sus objetivos y recibir el rechazo casi unánime de la comunidad internacional.
El 3 de febrero de 1962, el entonces presidente norteamericano, Jonh F. Kennedy, decretó la Proclama 3447, que dio luz verde a una política de estrangulamiento puesta en práctica desde el triunfo de la revolución en la isla, el 1 de enero de 1959.
Un total de diez administraciones, tanto republicanas como demócratas, han mantenido y con frecuencia recrudecido la sanción, la cual Washington se empeña en identificar con el nombre de "embargo" y el argumento de que "es un tema bilateral".
La Ley Torricelli -promulgada en 1992 por George Bush- fue uno de los mecanismos adoptados para apretar el cerco, cercenando el comercio de medicinas y alimentos de Cuba con las subsidiarias de compañías estadounidenses asentadas en terceros países.
Otra prueba de la extraterritorialidad del bloqueo y de la búsqueda de su intensificación llegó en 1996, cuando la Casa Blanca puso en vigor bajo el gobierno de William Clinton la Ley Helms-Burton.

Prácticamente no escapa ningún sector en la isla al impacto de una medida condenada 20 veces consecutivas en la Asamblea General de Naciones Unidas, la más reciente en octubre pasado por 186 países, con Estados Unidos e Israel como sus únicos defensores.
Según cálculos moderados, los daños económicos ocasionados por la sanción superan los 104 mil millones de dólares, cifra que rondaría los 975 mil millones si se considera la depreciación de esa divisa frente al oro en las últimas décadas.
A propósito del objetivo explícito de provocar insatisfacción económica, hambre, desesperación y el derrocamiento del gobierno cubano, el canciller Bruno Rodríguez recién recordó en la ONU la Convención de 1948 contra el Genocidio.
Esta, en su artículo 2 inciso b, tipifica como acto de genocidio la "lesión grave a la integridad física o mental de los miembros del grupo" y en su inciso c, el "sometimiento intencional del grupo a condiciones de existencia que hayan de acarrear su destrucción física, total o parcial", señaló ante la Asamblea General.

Obama y el discurso de la flexibilización
Consciente del rechazo del bloqueo en el mundo y en sintonía con la pretensión de mostrarse como un cambio en la agresividad tradicional de Estados Unidos, su actual presidente, Barack Obama, y funcionarios de su administración mencionan una supuesta flexibilidad en el cerco. Cuba desmiente tales comentarios, al amparo de sistemáticas evidencias del impacto del bloqueo y de su recrudecimiento.
"El bloqueo y las sanciones permanecen intactos, en completa aplicación () Como rasgo distintivo del período del presidente Obama, se refuerza la persecución a las transacciones financieras cubanas en todo el mundo, sin respeto a las leyes de terceros países ni la oposición de sus gobiernos", advirtió el año pasado en la ONU el canciller Rodríguez.
Multas a estadounidenses por viajar a la isla y castigos a empresas y bancos por negociar con La Habana constituyen pruebas de la vigencia, engrosadas a finales de 2011 en Trinidad y Tobago, donde tuvo que ser cambiada la sede de la IV Cumbre Caricom-Cuba -prevista en el Hotel Hilton- por presiones de Washington.
Al intervenir en diciembre último en el Octavo Período Ordinario de la Asamblea Nacional del Poder Popular, el presidente Raúl Castro ratificó la propuesta de avanzar hacia la normalización de los vínculos con Estados Unidos, pese a la continuidad de su política hostil.
"Al mismo tiempo que actualizamos nuestro socialismo, cambiando todo lo que debe ser cambiado, el gobierno de los Estados Unidos sigue anclado en el pasado", apuntó.
Raúl Castro consideró que la administración de Obama -el onceno jefe de la Casa Blanca desde 1959- inventa pretextos "cada vez más insostenibles" para justificar el bloqueo.
El mandatario ratificó además la voluntad de los cubanos de defender la revolución y potenciar el desarrollo socio-económico del país, aún bajo la continuidad de la unilateral medida con ya medio siglo en vigor.
"Con ecuanimidad y paciencia, nos dedicaremos a cumplir los acuerdos del Congreso mientras transcurren las elecciones estadounidenses. Sabemos que el bloqueo continuará y que se incrementará el financiamiento y los intentos de convertir a un puñado de mercenarios en una oposición desestabilizadora, pero eso no le quita el sueño a un pueblo revolucionario", advirtió.
En abril de 2011, el VI Congreso del Partido Comunista de Cuba aprobó lineamientos dirigidos a actualizar el modelo económico del país.

El fracaso de una política
La salud es uno de los sectores más atacados por el bloqueo en sus cinco décadas de aplicación; sin embargo, la isla muestra en esa área indicadores a la altura del llamado Primer Mundo.
Prohibiciones y obstáculos en el acceso a tecnologías, equipos y medicamentos forman parte del arsenal empleado por Washington contra Cuba, que cerró 2011 con una mortalidad infantil por debajo del cinco por ciento por cada mil nacidos vivos y una tasa de supervivencia en menores de cinco años del 99,4 por ciento.
Todos los resultados que podemos mostrar ante el mundo, los hemos logrado a pesar de los 50 años del férreo y brutal bloqueo de Estados Unidos, señaló el ministro cubano de Salud Pública, Roberto Morales.
De acuerdo con el titular, el impacto económico de la sanción supera en el sector los dos mil millones de dólares.
La voluntad política del gobierno ha permitido garantizar el más sagrado de los derechos ciudadanos bajo tan complejo escenario, dijo Morales el año pasado, pocos días antes de la condena -por vigésima ocasión- a la unilateral medida en Naciones Unidas.
También en educación, igualdad de género, seguridad alimentaria y protección del medio ambiente la isla presenta avances reconocidos internacionalmente, cumpliendo así la mayoría de las metas del milenio fijadas por ONU para 2015.

Tomado del sitio digital Cubasolidaridad.org