domingo, 3 de febrero de 2013

Cuba resiste después de 51 años de brutal bloqueo de Estados Unidos


   El 3 de febrero de 1962 y al amparo de la Ley de Ayuda Externa de 1961, John F. Kennedy decreta la Proclama Presidencial 3447 que impone el bloqueo sobre el comercio entre Estados Unidos y Cuba, aunque desde 1959 ese país ya aplicaba medidas económicas contra la joven Revolución.
   Las sucesivas administraciones han aprobado nuevas regulaciones para arreciar esta infamia, y en 1992 el Congreso norteamericano incrementó aún más esa madeja de sanciones con la Ley Torricelli, en la cual resalta su carácter extraterritorial.
   En 1996, quedó promulgada la conocida como Ley Helms-Burton, que eleva a rango de ley todas las normas, regulaciones, leyes y órdenes presidenciales con relación al bloqueo económico financiero y comercial, y las facultades encomendadas al Presidente de los EE.UU. para enmendarla o dejarla sin efecto pasaban ahora al Congreso.
   Esta política califica como genocidio y viola los derechos humanos del pueblo de Cuba, que durante 20 años consecutivos ha salido victorioso en las votaciones en la Asamblea General de la ONU.

   Pese a que el mundo se opone de manera casi unánime a la continuidad de este crimen, la tozudez imperialista sigue indemne.
   La última resolución que condena el bloqueo a Cuba fue aprobada en 2012 con 188 votos a favor, tres en contra, y dos abstenciones -Islas Marshall y Micronesia-, según anunció el presidente de la Asamblea General, Vuk Jeremic, al término de un debate que se extendió por casi tres horas, en el que la comunidad internacional condenó las agresiones contra Cuba.
   La resolución de condena al bloqueo impuesto por Estados Unidos contra Cuba ha sido aprobada en 21 oportunidades anteriores, la primera vez en 1992 con 59 votos a favor, 3 en contra y 71 abstenciones.
   Además de solicitar la abrogación de esa medida, la resolución expresa preocupación porque continúan aplicándose nuevas regulaciones dirigidas a ampliar el bloqueo, con graves efectos sobre la población cubana y sus nacionales residentes en otros países.
   En 2011, la Isla recibió apoyo de 186 países miembros de la ONU (de un total de 193) con los únicos votos en contra de Estados Unidos e Israel y las abstenciones de Islas Marshall, Micronesia y Palau.
   Las votaciones comenzaron el 24 noviembre de 1992, cuando la 47ma sesión ordinaria de la Asamblea aprobó por 59 sufragios a favor, tres en contra y 71 abstenciones la primera resolución en ese sentido.
   La República de Cuba ha recibido el respaldo unánime de las naciones del mundo en numerosos foros, en donde además de condenarse el bloqueo se ha demandado al Gobierno de Estados Unidos su inmediato levantamiento.
   El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, señaló ante el plenario de la ONU que no existe ningún motivo legítimo o moral para mantener una medida anclada en la Guerra Fría.
   “Es solo el arma de una minoría cada vez más exigua, aislada, violenta y soberbia que lucra electoralmente con ella, desprecia el reclamo de las mayorías y no se resigna ante la indoblegable determinación de los cubanos de decidir su propio destino”, dijo.
El canciller cubano reiteró la firme voluntad de Cuba de avanzar hacia la normalización de relaciones con Estados Unidos y propuso una agenda para un diálogo bilateral, sobre bases recíprocas y de igualdad soberana.
Según estimados de Cuba, el bloqueo impuesto en febrero de 1962, ha causado pérdidas a la economía de la isla caribeña que ya exceden el billón de dólares, logrando daños humanos incalculables a la población cubana.

Tomado de diversas publicaciones de Internet