A pesar de los alaridos del senador Marcos
Rubio, y la pataleta histérica de la representante Ileana Ros-Lethinen, de los
lamentos de Ramón Saúl Sánchez y de todas las descargas de odio manifestadas
por los representantes del caricaturesco “exilio histórico cubano” de Miami, solo 250 personas asistieron a la “gran
marcha” convocada para este sábado, donde protestarían por la decisión del
presidente estadounidense Barack Obama de restablecer relaciones diplomáticas
con Cuba.
Así mismo como lee. A pesar que se anunció que la marcha estaría convocada por más de 40 organizaciones de “exiliados” cubanos en Miami, solo asistieron 250 personas, entre los que pudieron contarse algún que otro transeúnte que sirvió como número a la hora de contabilizar la protesta.
Y no lo dice Granma, ni ningún medio oficial cubano, la información la publicó el Miami Herald, un periódico en inglés que parece no hizo mucho caso de los geriátricos protestantes, y decidió contar a los presentes.



















