domingo, 11 de diciembre de 2011

A la Virgen de Guadalupe le cantó un cubano


Un cubano le cantó a la Virgen de Guadalupe hace 55 años, pero no era un cubano cualquiera. Era un joven negro, albañil y revolucionario que se alistaba una vez más, a poner su vida como tributo a la libertad de su Patria. Ese joven, curtido en el combate desigual en el asalto al Cuartel Moncada y en los días del Presidio Modelo, se convertiría en leyenda en las montañas cubanas, exhibiendo orgulloso las estrellas de comandante guerrillero que lo acompañaron hasta la victoria.
Juan Almeida Bosque le cantó a la virgencita de todos los mexicanos, cuando en silencio preparaban la expedición del Granma, y se cuenta que una novia azteca lo conmovió de tal manera, que le dejó esos versos hecho canción y que saltaron del corazón de la amada para quedar en la inmortalidad de la música cubana.
Ahí está “La Lupe” del comandante guerrero, del músico natural, del hombre de pueblo con su sonrisa eterna, en el día en que todo México recuerda la última aparición de la Virgen al indio Juan Diego Cuauhtlatoazin, en el Monte del Tepeyac.
Tal y como Juan Diego hace 480 años desplegó su ayate ante el obispo Juan de Zumárraga, dejando al descubierto la imagen de Santa María, morena y con rasgos indígenas, el comandante Almeida la hizo suya y de todos los cubanos en una canción que también fue himno de combate.

La Lupe

Ya me voy de tu tierra,

mexicana bonita,

bondadosa y gentil,

y lo hago emocionado
como si en ella dejara
un pedazo de mí.


Ya me voy, linda Lupe,
y me llevo conmigo
un rayito de luz
que me dieron tus ojos,
virgen guadalupana,
la tarde en que te vi.


Golondrina sin nido

era yo en el camino

cuando te conocí.
Tú me abriste tu pecho
con amor bien sentido;
yo me anidé en ti



Y ahora que me alejo

para el deber cumplir,

que mi tierra me llama
a vencer o a morir,
no me olvides, Lupita;
ay, acuérdate de mí.

(1956)

Silvio Rodríguez canta La Lupe