viernes, 25 de julio de 2014

Feliz día del espirituano ausente



   A mis amigos espirituanos, donde quieran que estén, en la latitud que sea, con frio o con calor, les saluden en la lengua que sea, muchas felicidades en este Día del Espirituano Ausente.
   Las calles de Sancti Spiritus estarán engalanadas este 25 de julio, y brillarán los desfiles de carrozas, disfraces, áreas de baile y comparsas, así como las comidas criollas, entre las que sobresalen el pan con cerdo, lechón o puerco asado, sin faltar la refrescante cerveza y el cubanísimo ron.
   Cuenta la historia que inmigrantes españoles trajeron consigo el tributo a Santiago Apóstol  y a mediados del siglo XVIII la conmemoración religiosa propiciará el surgimiento del Santiago Espirituano, con sus paseos a caballo, comparsas y calles enramadas.
   En 1655 se asentaron en esta ciudad colonizadores hispanos, procedentes de Santiago de Compostela, y lo que al principio fue una práctica devota, para rendir tributo a su santo patrón el 25 de julio, empezó a tornarse una diversión pagana.
   Así se fueron haciendo muy notorias las competencias para medir destrezas en torneos a caballo, palos o cerdos ensebados, carreras de vehículos, juegos de participación y empleo de disfraces.
   Con el tiempo, estas celebraciones perdieron su naturaleza mística para transformarse en fiestas populares, donde el pueblo es su principal protagonista.
   El Día del Espirituano Ausente coincide con el de la tradicional prenda de vestir cubana: la Guayabera, pieza del guardarropa que ha servido para nombrar a un Proyecto Sociocultural que se desarrolla en esta localidad, reconocida como cuna de esta prenda de vestir.
   La festividad más antigua del territorio está casi a las puertas y con ella un nuevo derroche de imaginación y diversión popular, donde quizás alguno recuerde, en medio de su alborozo, el famoso pasacalle de Serapio y envíe un recado a su mujer para que No lo espere.
¡Feliz Día del Espirituano Ausente!