viernes, 25 de julio de 2014

En el cumpleaños 499 de Santiago de Cuba, la Ciudad Héroe



    Santiago de Cuba es una de las siete villas fundadas por el adelantado Diego Velázquez en los primeros momentos de la conquista y colonización de la Isla de Cuba por España.
   El territorio que ocupa actualmente Santiago de Cuba, formó parte de la antigua provincia de Oriente. En 1976 al proclamarse la nueva división político-administrativa se constituyó como provincia. Es la única Ciudad Héroe de Cuba, título concedido por el aporte de su pueblo a las gestas libertarias de los cubanos.
   Desde 1515 se convierte en capital hasta mediados del siglo XVI, en que es desplazada por la otrora Villa de San Cristóbal de La Habana. Su centro histórico urbano fue declarado Monumento Nacional el 10 de octubre de 1978.
   Históricamente, Santiago de Cuba ha sido la segunda ciudad más importante de Cuba. Cuenta con una bahía conectada con el Mar Caribe y es un importante puerto. El municipio Santiago de Cuba, en donde se encuentra la ciudad capital, es el más poblado del país.
   La fundación de la provincia Santiago de Cuba ocurrió hacia el final del proceso de conquista española de la Isla de Cuba. Diego Colón, virrey de España en América y radicado en La Española le encargó la dirección de esa empresa a Diego Velázquez de Cuellar, con el cargo de Teniente de Gobernador y dependiente de la autoridad de dicho virrey.
   Se relata que habiendo visitado este puerto, lo encontraron bien situado para la navegación en las tierras ya conquistadas y los lugares en que se iniciaba la conquista, y que además, encontraron un sitio adecuado para la ubicación del nuevo pueblo, en el cual se establecería la Casa de la Contratación.
   Estando todos de acuerdo se fueron a la villa de Bayamo, volviendo al puerto de Santiago con posterioridad al 21 de mayo de 1515. Dado el nombre que se decidió para la villa, es de suponer- y así se acepta- que la misma se fundó el 25 de julio de 1515, día en que se efectúan las fiestas en honor de Santiago Apóstol, santo guerrero patrón de España.


Primeros años
   Al fundar esta villa, destinada a ser sede de su gobierno en Cuba, Diego Velázquez
casa del Adelantado Don Diego Velázquez en Santiago de Cuba
procedió a organizarla y poblarla, para lo cual hizo venir a distintos conquistadores-colonos de otras villas como Baracoa y Bayamo, y estructuró la administración de la misma designando a los cuatro regidores de su primer cabildo, y otras autoridades.
   La designación principal recayó en Hernán Cortés Monroy, nombrado como alcalde. Además de Diego Velázquez, en la villa radicaron otros importantes funcionarios del gobierno colonial español en Cuba: los Oficiales Reales, encargados de llevar los asuntos de la Hacienda Real a la que los propios conquistadores denominaron también Casa de la Contratación.
   Estos funcionarios dependían directamente del Rey de España, y entre sus funciones tenían la de vigilar e informar sobre la actuación de Diego Velázquez.
   Diego Velázquez solicitó la creación en Cuba de un obispado, lo que le fue concedido en 1516, ordenándose que el mismo radicara en Baracoa, villa cuya iglesia parroquial fue elevada al rango de Iglesia Catedral, con el nombre de Nuestra Señora de la Asunción.
   El 28 de abril de 1522 en una bula del Papa Alejandro VI, trasladó el obispado y su catedral -que conservó el nombre- a la villa de Santiago de Cuba.
   La villa de Santiago de Cuba fue elevada al rango de ciudad al trasladarse a ella la sede del obispado y la catedral en 1522. Desde 1516 se nombró obispo de Cuba a fray Juan de White, al que le siguieron otros. Sin embargo, el primero que vino a ocupar su diócesis fue fray Miguel Ramírez de Salamanca en 1527.
   Como fuente de riquezas, Santiago de Cuba tenía el oro; único renglón exportable de buen valor de que disponía la Isla en aquellos años. Otra fuente de cierta riqueza fue el comercio, ya que por las mismas razones los buques con mercancías estaban obligados a llegar a este puerto, lo que permitía que los más adinerados de la ciudad adquirieran mercancías que luego reexportaban a las demás villas, o a otras colonias, condición de intermediarios que les daba apreciables ganancias.
   Además el casabe, producido según el método de los aborígenes, era empleado en el comercio como sustituto del pan con las ventajas de su poco peso y volumen, y su capacidad de conservarse por largos meses.
   La producción de oro tuvo su período más próspero en las décadas de 1520 y 1530, alcanzando un valor total de unos tres millones de pesos, con años de hasta 100 mil.
   De relevante significación económica siglos después, fue el descubrimiento de yacimientos de cobre aproximadamente en 1530, en el llamado Cerro de Cardenalillo o Cardenillo -poblado de El Cobre- mineral que en 1534 comenzó a explotar con fuerza de trabajo esclava el platero Luis de Espinoza.
   En los primeros tiempos los nombres de las calles que formaban o bordeaban la Plaza de Armas eran: Calle del Adelantado (Santo Tomás), Calle de la Catedral (Heredia), Calle de la Marina (Aguilera), y Calle del Cabildo (San Pedro).

Provincia héroe
Guerra de los Diez Años
   La clase media, y sobre todo el campesinado y las masas populares de la provincia fueron profundamente revolucionarias, condición que alcanzaron merced a las condiciones socioeconómicas en que vivían y a la tradición de rebeldía y autodeterminación nacida desde el mismo siglo XVI cuando, abandonada, tuvo que sobrevivir con sus escasas fuerzas y resistir las amenazas y ataques de corsarios y piratas, de Inglaterra y de otras potencias.
   La masa predominante de negros y mulatos libres, sentía como nadie los efectos del régimen colonial. En ellos y en la conciencia nacional y revolucionaria de que hicieron gala durante la guerra, radica la razón principal de la brillante hoja de servicios de la provincia.
   El alzamiento de Carlos Manuel de Céspedes en su ingenio Demajagua en Manzanillo, el 10 de octubre de 1868, fue para los santiagueros una sorpresa, puesto que la fecha prevista para el alzamiento se estableció para meses después. La acción de Céspedes al adelantarse para impedir que las autoridades abortaran al movimiento, impidió a los santiagueros una incorporación a la guerra coherente y organizada.
   Por otra parte, pensando en una fecha posterior para el alzamiento, no se habían precisado acciones y otros detalles. Sin embargo, apenas conocida la noticia, los santiagueros secundaron el pronunciamiento de Céspedes, pero lo hacen mediante pequeñas partidas que se lanzan al campo, recorriendo determinadas zonas, reclutando hombres, requisando armas, caballos, y otros recursos, en un movimiento general que buscaba unirse a las fuerzas de Céspedes en Bayamo.
   Por supuesto, una consecuencia inmediata del 10 de Octubre, fue el incremento de la represión y la vigilancia de las autoridades, sobre hombres y mujeres de todas las clases sociales.
Mayor General Antonio Maceo Grajales
   Al inicio de la guerra España contaba en Santiago de Cuba con unos mil soldados regulares, dos batallones de voluntarios, y fuerzas policiales y de orden público, acantonadas todas en varios cuarteles.
   Bastante fuertes eran las fortificaciones defensivas de la ciudad, pero orientadas casi todas a rechazar un ataque procedente del mar. En la medida en que transcurrieron los primeros años de esta revolución independentista, y las fuerzas del Ejército Libertador se fortalecieron y amenazaron a la urbe, las autoridades españolas se preocuparon por su defensa y crearon un sistema de fuertes o Fortines alrededor del perímetro urbano.
   A estos fuertes hay que añadir en el Este de la ciudad el Hospital Militar Príncipe Alfonso, el Cuartel Reina Mercedes, y la Torre de las Palomas, puntos que contaban con fuerte construcción y tropas numerosas. Esta cadena de fuertes para impedir un ataque exterior también pretendía impedir la comunicación y colaboración de los revolucionarios del interior de la ciudad y los que operaban en el campo, propósito que no se pudo conseguir nunca, pero en aras del cual las autoridades españolas adoptaron diversas medidas de vigilancia y represión.
   Las calles, -especialmente de noche- eran continuamente patrulladas por fuerzas de la policía, celadores, voluntarios, y grupos de caballería. En los centros neurálgicos de la población como la Plaza de Armas, el Mercado de Concha, edificaciones públicas y administrativas, caminos de acceso a la ciudad, la estación de trenes, la fábrica de gas, el puerto, etc. se situaron postas reforzadas y permanentes.
   En las procesiones, festividades públicas, actividades culturales, misas, y hasta velorios, piquetes de las fuerzas del orden trataban de evitar posibles acciones contra el régimen colonial.
   El 1871 el Comandante General de la plaza ordenó despejar toda la línea exterior de la ciudad, creando una especie de trocha que facilitaba la vigilancia; fuera de los límites de la población se prohibió crear establecimientos de bebidas y víveres, y se eliminaron los existentes. En 1875 se ordenó construir alrededor de la ciudad una ancha calle o camino totalmente limpio para mejorar la visibilidad y vigilancia
.
Guerra de 1895
   El 24 de febrero de 1895 se reinició la Guerra de Independencia. Santiago responde al grito de independencia, guiados por una gran gama de buenos y justos dirigentes. El fin del
dominio colonial español también incluye acciones decisivas en los alrededores de la ciudad, como el Combate de la Loma de San Juan y la Batalla Naval de Santiago de Cuba, durante la Guerra Hispano-Cubano-Norteamericana.
    Digno es de destacar la participación de los médicos en esta etapa de lucha. Entre tantos contamos con un destacado médico de la provincia Santiago de Cuba: el Coronel de la Guerra de Independencia: Felipe Veranes Gola; médico que Ingresó en el Ejercito Libertador el 5 de julio del 1895, en El Caney.

Última etapa revolucionaria
   El 26 de julio de 1953 se produce el asalto al Cuartel Moncada, llevado a cabo por jóvenes revolucionarios dirigidos por Fidel Castro. Aunque la acción revolucionaria fracasó, se cumplió su objetivo inmediato.
   El 30 de noviembre de 1956 se produce el Levantamiento de Santiago de Cuba, organizado por el líder de la clandestinidad Frank País, y salen a las calles por primera vez las Milicias Verde Olivo del Movimiento 26 de Julio, con brazalete rojo y negro, decididas a enfrentarse al tirano para apoyar el desembarco de Fidel proveniente Veracruz México con 81 acompañantes. En esta acción dolorosamente murieron Pepito Tey, Otto Parellada y Tony Alomá.
   Con posterioridad al desembarco del Granma el 2 de diciembre de 1956 se reúne Frank
País con Fidel en la Sierra Maestra y le promete fortalecer la guerrilla con los combatientes de la clandestinidad. Este plan contribuyó a que se lograra la victoria.
   En los días finales de 1958, las tropas dirigidas por el Comandante Fidel Castro y las que estaba al mando del comandante Juan Almeida Bosque sitiaron la ciudad.
   El 31 de diciembre el Ejército Rebelde se encontraba presto al asalto final para tomar la ciudad, apoyado por los grupos que operaban en la clandestinidad. Al final de la noche del 1ro. de enero desde el balcón central del Ayuntamiento, situado actualmente frente al Parque Céspedes, Fidel proclamó el triunfo definitivo de la Revolución Cubana.

Hijos ilustres
Entre los hijos ilustres de Santiago de Cuba destacan el Lugarteniente general del Ejército Libertador, Antonio Maceo; Mariana Grajales, madre de los Maceo; Mayor General José Maceo, María Cabrales, esposa del general Antonio; Frank País García, Compay Segundo, Frank Fernández, Pepe Sánchez, Pacho Alonso, Caridad Ramos Mosquera, Emilio Bacardí Moreau, entre otras pesonalidades de la política, la cultura y la vida social cubana.
  Por su carácter de Provincia Héroe, Santiago de Cuba guarda en sus tierras los cuerpos de grandes hombres y mujeres ligados a la historia de Cuba. En el Cementerio de Santa Ifigenia (Patrimonio Nacional) y en los Mausoleos del Segundo y Tercer Frente, se concentran la mayor cantidad de restos, convirtiéndose dichos sitios en Patrimonio de la nación.
   Hoy descansan en Santiago el Héroe Nacional cubano José Martí, el Padre de la Patria, Carlos Manuel de Céspedes; la madre de los Maceo, Mariana Grajales, el general José Maceo, Frank País, Vilma Espín, el comandante Juan Almeida Bosque, y Julio Casas Regueiro, entre otros patriotas.

Cultura
   Santiago es la cuna de una gran cantidad de los géneros musicales de Cuba. Ha sido reconocida como la cuna del son y el bolero, mientras que la trova tradicional y la expresión coral cuentan con un profundo arraigo.
   Allí nacieron grandes músicos, como Sindo Garay, Ñico Saquito, Eliades Ochoa, Compay Segundo, por solo mencionar algunos.
   Es sin duda una ciudad excepcional, distinguida por su Cultura e Identidad, en la que se combinan múltiples valores que permiten al visitante entrar en contacto con la idiosincrasia de su gente, la cultura e historia del lugar, mientras disfruta de la naturaleza exótica. Las fiestas populares de mayor importancia son el Carnaval Santiaguero (considerado el mejor del país) y la Fiesta del Fuego.
   Por estas razones y más razones se explica que la provincia, en especial su municipio cabecera, sea con asiduidad sede de importantes eventos artístico-culturales como el Festival del Caribe, el Festival Internacional de Coros, el Festival del Son "Miguel Matamoros", el Festival Internacional de la Trova "Pepe Sánchez" y el Festival del Bolero, entre otros.
   Otros aspectos distinguen a Santiago, en ella está la primera casa de América, la majestuosa catedral de Santiago de Cuba (la primera de su tipo en Cuba), la primera mina de cobre a cielo abierto ubicada en el poblado de El Cobre y el Museo Bacardí, el primero de su tipo en territorio nacional.
   Posee además varios centros de educación superior, entre los más importantes están la Universidad de Oriente, el Instituto Superior de Ciencias Médicas y el Instituto Superior Pedagógico Frank País.
   Es el lugar de donde partió Hernán Cortés a la conquista de México y al que llegaron tras la revolución haitiana de Toussaint Louverture en 1791 decenas y decenas de emigrantes franceses que introdujeron café en Cuba y también su cultura.
   Aquí nació el poeta José María Heredia, uno de los precursores del romanticismo en la lengua española, y yacen los restos mortales de José Martí -natural de La Habana-, el más grande revolucionario y pensador cubano, también poeta, ensayista, diplomático, maestro y combatiente, considerado el Héroe Nacional.

Hogar de la Virgen de la Caridad del Cobre
   En lo más alto del cerro de Maboa, a 27 kilómetros de la ciudad de Santiago de Cuba, se encuentra el Santuario Nacional de la Virgen de la Caridad del Cobre, declarada Patrona de Cuba en 1916 y coronada por el Papa Juan Pablo II durante su visita a Cuba en 1998.
   La aparición de la Virgen de la Caridad, es otra de las leyendas del territorio santiaguero; donde existen relatos contradictorios relacionados a la presentación de la Caridad. Unos dicen que ocurrió durante una tempestad; y otros que fue en un día claro, tranquilo y luminoso.
   Ella es también conocida como la Virgen Mambisa, debido a la devoción manifestada por los insurrectos durante las guerras de independencia del siglo XIX.
   En 1915 le escribieron al Papa Benedicto XV pidiendo que proclamara Patrona de Cuba a la Virgen de la Caridad del Cobre. Unos años más tarde, el Papa Pío XI autorizó la coronación canónica de la sagrada imagen. Es en la mañana del 20 de diciembre de 1936, cuando se realizó la coronación por el entonces obispo de Santiago de Cuba, Monseñor Valentín Zubizarreta.
   El actual santuario, en el que se ofrece misa cada mañana, data de 1927, tiene un altar de plata maciza y otros objetos ornamentales de gran valor. Debajo del camarín de la Virgen se encuentra la denominada Capilla de los Milagros, un pequeño recinto donde los creyentes depositan disímiles cumplidos, con diferentes valores.

Con información tomada del sitio digital Ecured