sábado, 1 de marzo de 2014

Joyas cubanas: La rumba (video)

   Como la calificó la colega Yimel Díaz, del periódico Trabajadores, en sus inicios la rumba cubana olía a solar, a negro, a melao de caña, a cajón de bacalao y a tambor, pero hoy el aroma es diferente pero conserva el latido mestizo que nos define, la sensualidad caribeña que nos distingue y el espíritu de fiesta colectiva y profana que marcó su nacimiento hace más de 200 años.
   Declarada como Patrimonio Cultural de la nación cubana, la Rumba es una familia de ritmos musicales como un estilo de danza de Cuba.
   Este complejo musical es de raíz africana. Se originó en Cuba como un baile típico de un ambiente caliente y se ha convertido en el baile más clásico de los bailes latino-americanos.
   Compuesta por toques, cantos, bailes y pantomima surgió durante el colonialismo español mientras se producía la expansión azucarera. Es una de nuestras manifestaciones musicales de mayor prestigio folclórico y popular, que se extiende hacia otras naciones.
   Sus principales protagonistas fueron los negros libres y sus descendientes, pertenecientes a distintas étnicas africanas como la lucumí, ganga, arará y quizás la más significativa de todas: la gangá-bantú.
   De ellas se tienen referencias históricas asociadas a esta música bailada desde los siglos XVIII y XIX en sitios como barracones, dotaciones, en los campos y zonas suburbanas como bateyes y caseríos cercanos a los ingenios o fábricas de azúcar.

   Los hombres realizaban danzas pugilísticas atribuidas a los congos conocidas como “baile
de maní”, las cuales pudieran considerarse como rumbas muy primitivas. Esta variante se identificaría más tarde con el nombre de columbia.
   Las mismas eran acompañadas por un conjunto de tres tambores profanos, muy primitivos y conocidos como de yuca, los cuales se percutían con algunas especies de ahogos de metales o guatacas. También existían otras danzas en parejas muy eróticas nombradas de macuta o de yuca las que posiblemente fueron la base de otros estilos de la Rumba como el antiguo bambú y el actual guaguancó de carácter más urbano.
   En los cabildos negros organizados en las ciudades o pueblos se efectuaban rumbas que eran sinónimo de fiesta, donde no solo se bailaba y cantaba, sino que también se ingería alimentos y bebidas alcohólicas, o se hacía bajar un oricha (deidad) para que participara profanamente en la fiesta. La Rumba, generalmente, tiene un carácter improvisado.
   Cuando no existían los instrumentos musicales que hoy conocemos en los conjuntos de rumba, sus intérpretes se hacían acompañar por cualquier medio sonoro percutido. Los tocadores creaban una compleja y alegre polirritmia, que era la base acompañante para los bailes, cantos y estribillos, los cuales se mezclaban con los golpes de un pequeño tambor rudimentario profano, de origen africano.  
   Los toques de este instrumento acentuaban el ritmo y con frecuencia en medio de la fiesta, eran confiscados racialmente por las autoridades españolas.
   La Rumba era típicamente una danza folklórica afrocubana que servía como un baile de fertilidad. Tomó sus bases para baile de salón en el siglo XVII a partir del son cubano. La Rumba se bailaba en las tabernas, bares y similares de aquella época.
   Se hizo popular en las primeras décadas del siglo XX. Nuestros amigos anglosajones suelen utilizar la palabra rumba para definir casi todos los bailes cubanos (no notan las diferencias).
   La Rumba es un término colectivo que engloba una gran variedad de formas de baile históricas y presentes en Cuba, las cuales ya se conocían des siglo XVIII. Muchas de las formas que posteriormente se desarrollaron fueron limitadas solamente a Cuba. Las plantaciones de caña de azúcar en Habana y Matanzas fueron los centros principales de evolución de la Rumba.
   Los elementos característicos de este baile abierto de pareja, con figuras de baile a menudo complicadas, son los movimientos cadera y pelvis basados en la tradición africana. En 1930 la Rumba llegó a Europa de forma estabilizada y comercializada vía Nueva York, donde ya había adoptado varios elementos del Jazz.
   Durante el Tercer Reich la Rumba fue prohibida, y en otros países el interés fue disminuyendo. Después de la Segunda Guerra Mundial hubo un renacimiento de este fascinante baile con dos variantes: el estilo rápido cubano de la Rumba (Mambo Bolero), cuya coreografía provenía de Gran Bretaña, y el estilo continental lento cuadrado de la Rumba (Bolero de Rumba) basado en una coreografía francesa. (El Bolero cubano debe ser separado del Bolero español basado en el Fandango con un ritmo de tiempo 3/4.).   
   Desde 1956 hasta 1958 y desde 1961 hasta 1963 se llevaron a cabo dos "guerras de Rumba" entre Gran Bretaña y Francia, para estandarizar la Rumba. La pelea terminó con la decisión de los comités internacional de aceptar ambas variantes. Finalmente la variante lenta de la Rumba fue incluida como "la Rumba Cuadrada" en el programa de baile y la rumba cubana más difícil, en el programa de la competición que se bailó en 1964.

Características de sus canciones
   Las canciones hablan a menudo sobre la vida diaria de la gente de color de clase obrera. Muchos de los elementos de la Rumba han influido y han enriquecido otros bailes folklóricos: la Guaracha, la Carioca, el Beguine, la Conga, el Mambo y el Cha Cha Chá.

Como se baila
   La Rumba se caracteriza por sus movimientos eróticos y a veces grotescos. El ritmo se
desarrolla en medio compás de 4x4, es decir, en dos tiempos. En el primer tiempo se dan dos pasos de medio tiempo cada uno (rápidos) y en el segundo se da un solo paso (lento). Este paso lento se da en medio tiempo y en el medio tiempo siguiente no se da paso, pero la pelvis sigue moviéndose para marcar la cadera de la pierna que se acaba de mover.

Instrumentos musicales
   Los instrumentos musicales empleados para tocar rumba son simples: tres tambores de duelas ligeramente abarrilados llamados "Quinto", "Salidor" y "Tres Golpes"; un par de marugas metálicas (nkembi) que usa en las muñecas el tocador del quinto de la columbia y un par de claves (palitos entrechocantes) con las que el cantante marca el ritmo.
   Sin embargo, generalmente en el Yambú, y algunas veces en el Guaguancó se emplean dos cajones o envases de madera. El pequeño, casi siempre hecho de un "cajoncito de velas", tiene un sonido más agudo y hace de Quinto; el mayor (algunos de esos envases grandes donde traían el bacalao), de sonido más grave, hace de Tumbadora. Agregándose golpes de cucharas, golpes en las puertas y en todo aquello que le permitía al negro crear de ritmo.

Principales estilos de rumba
En Cuba se pueden distinguir tres estilos de rumba principales:
-Guaguancó, (La Habana)
-Columbia, (Matanzas)
-Yambú (Matanzas)

YAMBÚ
   Tiene un origen urbano y parece ser uno de los estilos más antiguos, pues existen referencias sobre el mismo desde mediados del siglo XIX. Su aire es lento. Se inicia con un lalaleo coreado (sílabas repetidas a manera de clarinada) llamado Diana.
   Luego el solista canta unas estrofas, a lo que se denomina Decimar, aunque muchas veces la estructura de las mismas nada tenga que ver con la forma poética española de la décima.
   El coro responde de nuevo con el lalaleo peculiar, y así van alternándose parte de solista y coro, hasta que comienza el estribillo donde baila una pareja. El baile es suave, de movimientos ceremoniosos. Representa el coqueteo de la mujer al hombre, y se caracteriza porque en él no se realiza el Vacunao (movimiento pélvico de significación erótica).
   También es notable el hecho de que en el Yambú la parte de mayor lucimiento corresponde a la mujer, quedando relegado el bailarín a un plano secundario.

COLUMBIA
   Por lo general es un baile exclusivo de hombres, aunque algunas mujeres se hicieron
famosas por su interpretación del mismo. El origen rural de este género es indudable. Para los grandes bailadores y músicos de Rumba, la Columbia es el campo, sobre todo de Matanzas.
   O mostrándose más categóricos, sostienen que después de Chucho de MENA, en la línea del Ferrocarril, en Matanzas, había un caserío llamado Columbia, a donde iban grupos de bailadores a divertirse.
   Este origen rural lo comprobamos en los textos, que aunque inspirados en la temática más variada están constituidos por frases breves, poco pulidas y con abundancia de vocablos africanos, como correspondería a la creación de un elemento humano surgido de plantaciones de cañas o los barracones de ingenios.   
   La estructura de la Columbia (solista-coro) es la misma de los otros estilos de rumba y presenta dos partes claramente definidas: una de canto solo y el Capetillo o parte bailada.
   El Llorao es característico de la Columbia y consiste en unos lamentos o exclamaciones quejumbrosos que lanza el cantante o Gallo en medio de sus cantos. Antes del Capetillo también caben Cantos de Puya o jactancia.
   Llegado el momento del baile, algún participante de la fiesta pide permiso, con un gesto, para bailar, y luego de abrirse espacio entre los presentes y de saludar a los tambores hace alarde de su habilidad danzaria. Más tarde, otro bailador lo sustituirá, intentando superar sus pasillos.
   El Juego o estilo del bailarín es "piernas y hombros", tendiendo a mantener la posición erecta, pues muchas veces lleva en equilibrio sobre su cabeza un vaso o botella de bebida.
   En algunos lugares del campo se acostumbra bailar con machetes o cuchillos en las manos. El aire de la Columbia "es rápido pero asentado". Uno de los tambores, el Quinto, debe subrayar cada movimiento hecho por los bailadores, requiriéndose que su tocador sea más experto, por la variedad de golpes que deberá marcar.

GUAGUANCÓ
   Es la más elaborada, tanto musical como en lo referente a los textos. El guaguancó es danza típica de los barrios negros de la ciudad de La Habana. Las otras dos variantes (yambú y columbia) son rurales y de la provincia de Matanzas.
   Su canto se hace enteramente en español en vez de usar expresiones africanas o
vocabulario del argot de los barrios bajos. En el sentido de los textos el guaguancó está muy relacionado con el "punto cubano", forma que tomó en Cuba la improvisación canaria y andaluza.
   El tempo del guaguancó es levemente más lento que el de la columbia y más rápido que el yambú. El guaguancó tiene también alguna relación musical con el "cante hondo". En su forma primitiva el guaguancó estaba formado por tres secciones:
- La primera parte era la "diana": Un fragmento melódico en el cual el cantante, con mucho aplomo, improvisaba algunos "tralalala lalá", sin ningún significado textual, sino con el objetivo de tararear la melodía que desarrollaría durante el canto. Es que, como el grupo de guaguancó carece de instrumental melódico, es la voz humana la encargada de toda la melodía.
- Después, el cantante introducía el tema de la canción, el texto. El texto del guaguancó trata acontecimientos diarios referidos o a las personas específicas o a las cosas. Los versos podían ser décimas (estrofa octosílaba de diez versos también llamada "espinela". Son versos pareados), o incluso prosa. La temática de los guaguancós es frecuentemente luctuosa o, al menos, melancólica.
- En la tercera sección todos los miembros del conjunto entran en un frenesí rítmico mientras se repite un estribillo. Es de una alegría desbordante que sirve de contrapeso a la tristeza del tema, es una relativización de la desgracia que marca la alegría de la vida. El negro es esclavo y se ríe. En esta sección, como en todos los formatos de llamada y de respuesta, el coro repite un patrón, estribillo o sistema de frases, mientras que el cantante improvisa.
   En el baile se representa la persecución amorosa del hombre a la mujer: él deseando Vacunarla, y ella intentando picarescamente protegerse del ataque. En esta persecución y huída de profundo contenido erótico se demuestra la habilidad danzaria de la pareja. Hoy se ha estilizado mucho el Vacunao, sugiriéndose a veces con un movimiento del pañuelo y otra parte del cuerpo.

Con información del sitio digital EcuRed