sábado, 14 de abril de 2012

La opinión de Vincenzo, desde Italia: El sueño de Yoani Sánchez: una prensa libre... de ética

Por Vincenzo Basile
En un reciente artículo del periódico Martinoticias, titulado “Yoani Sánchez se prepara para fundar una prensa libre en Cuba”, se publicaba una entrevista telefónica concedida por la llamada bloguera y “periodista independiente” por celebrar los cinco años de su blog, algo tan raro en un país donde -recordemos- supuestamente hay represión y falta la libertad de expresión.
Entre otras cosas, Yoani Sánchez afirmaba seguir soñando “con ayudar a fundar la semilla de una prensa libre en Cuba y cada vez está más cerca el sueño”.
Las declaraciones exageradas y sensacionalistas de la bloguera ya no representan una novedad. Pero supongamos que sus palabras son ciertas y que ella está minuciosamente describiendo lo que ocurre en Cuba, la pregunta que surge espontánea es ¿Qué prensa libre quiere Yoani Sánchez? ¿Qué entiende la bloguera cuando habla de “prensa libre o independiente”?
Como premisa hay que recordar que en Cuba la prensa no puede pertenecer a personas privadas; como establece el artículo 53 de la Constitución cubana “Se reconoce a los ciudadanos libertad de palabra y prensa conforme a los fines de la sociedad socialista. Las condiciones materiales para su ejercicio están dadas por el hecho de que la prensa, la radio, la televisión, el cine y otros medios de difusión masiva son de propiedad estatal o social y no pueden ser objeto, en ningún caso, de propiedad privada, lo que asegura su uso al servicio exclusivo del pueblo trabajador y del interés de la sociedad”. Y es de esta forma y en el respeto de esta disposición que actúan las decenas de periódicos cubanos, impresos o digitales.
Dicho eso, veamos quienes son los que respaldan a la bloguera.
El diario que le publicó la entrevista, Martinoticias (Radio y Televisión Martí) usado por la prensa internacional como fuente de lo que ocurre en Cuba, fue fundado en 1983 por decreto presidencial del entonces presidente norteamericano, Ronald Reagan, e impulsado por Jorge Mas Canosa, mercenario de la Brigada 2506 que participó a la fracasada invasión en Playa Girón en abril de 1961, creador y presidente hasta su muerte de la Fundación Nacional Cubano Americana que, entre otras acciones aberrantes, en la década de los noventa financió algunos atentados en La Hababa, dirigidos por el terrorista Luis Posada Carriles y que le costó la vida al joven italiano, Fabio Di Celmo.
Es decir, Yoani Sánchez se comunica periódicamente y confiesa su sueño con fundar una prensa libre a un periódico fiananciado por el gobierno de Estados Unidos -ya que en el mismo sitio, entre los partners, aparecen US Department of State y La Casa Blanca- y dirigido por personas evidentemente ultraderechistas y pro-terroristas que han siempre han respaldado el bloqueo y que nunca se han distanciado del carácter violento del llamado “exilio cubano”.
Además hay que aclarar bien que según la concepción de Yoani Sánchez “privado” es sinónimo de “libre e independiente”. En ese sentido hay que considerar por ejemplo “libre e independiente” el periódico español El País, donde la bloguera trabaja como comentarista (o corresponsal no oficial). Ese periódico, el más difuso en España, pertenece al grupo PRISA que a su vez es controlado por la británica Liberty Acquisition Holding cuyos accionistas mayoritarios son dos ciudadanos estadounidenses, Nicolas Berggruen y Martin E. Franklin.
Además de El País, el grupo PRISA controla o participa a decenas de otros periódicos en todo el mundo, formando parte de lo que se puede definir un gigantesco oligopolio mediático. Entre ellos, participa por un 15% al famoso diario francés Le Monde que se ha alineado a todos los tópicos de la campaña anticubana.
También el primer periódico italiano, Il Corriere della Sera, perteneciente al Rcs MediaGroup que controla otros periódicos franceses y españoles, y que en más de una ocasión le ha otorgado apoyo incondicionado a la bloguera, repitiendo sin prueba alguna todo lo que ella escribe o afirma, puede tranquilamente considerarse -siempre según la concepción de Yoani Sánchez- un periódico libre e independiente.
Esto es lo que la bloguera define “prensa libre”; un estrecho grupo de magnates que trata la información como medio de control subliminal y, sobre todo, como mercancía que se construye y vende al mejor licitador, en un juego perverso en el que, la mayoría de los casos, la verdad es solo un aspecto incómodo y evitable de la noticia.
En este sentido, Yoani Sánchez debe estar orgullosa por haber adquirido todas las características básicas para ejercer la profesión de “periodista libre”: desinformación, invento, mentira, simulación, manipulación de los hechos, disponibilidad a someterse a particulares intereses económicos... en una sola palabra, falta de ética.
La historia concluye siempre en el mismo sentido: los que siguen buscando “libertad” en una Cuba “dictatorial” suelen mostrarse comprometidos con unos pocos grupos de interés que disponen de un enorme poder económico, político y mediático, lo que les da la capacidad de controlar la información mundial y presentar todas las noticias como verdades incontestables.

Tomado del sitio digital Capítulo cubano