sábado, 7 de abril de 2012

Estados Unidos: el decisivo voto hispano


Por Miguel Fernández Martínez
Las miradas de republicanos y demócratas, de cara a las próximas elecciones presidenciales, están puestas también sobre el voto hispano, pues este puede representar el margen de victoria en estados que decidirán la carrera por la Casa Blanca.
La gran incógnita de los estrategas políticos de ambos partidos, está en cómo aumentar significativamente las posibilidades de conquistarlo y, para ello, mueven sus fichas a favor de un apoyo que puede resultar decisivo.
Por lo menos 12 millones de hispanos podrían votar en las elecciones del 6 de noviembre, lo que significará un 25 por ciento más que en las de 2008, según estimados de la Asociación Nacional de Funcionarios Latinos Electos (NALEO).
Actualmente, la primera tarea es conseguir que los potenciales
electores hispanos estén registrados, pues los números hablan por sí solos de su activa participación en las urnas. Según el Censo de Estados Unidos, el 84 por ciento de los votantes hispanos registrados fueron a votar en 2008.
Aunque los latinos tienen tendencia a votar por los demócratas, no son considerados votantes de base, pues deciden su voto a partir de sus preocupaciones más inmediatas, además de inclinarse más por la figura del candidato, que por las propias posturas partidistas.
Muchas son las estrategias que se usarán para ganar esas boletas. El grupo Voto Latino
recurrirá a unas 40 celebridades hispanas para impulsar el sufragio, así como al uso intensivo de las redes sociales, considerando que alrededor de 11 millones de latinos en territorio norteamericano usan la red Facebook.
Se calcula que mensualmente 50 000 hispanos en Estados Unidos cumplen los 18 años, y son potenciales usuarios de Facebook y Twitter, entre otras, lo que les permite una mejor interacción en temas políticos y electorales.
Una mayor explotación del idioma español en la propaganda política será otro de los recursos, tomando en cuenta que el presidente Barack Obama pudo seducir al 67 por ciento del voto latino, por gastar más dinero en medios hispanos que su rival republicano John McCain, en proporción de cinco a uno.
Ninguno de los candidatos podrá ignorar el tema de la reforma migratoria, sobre todo al dirigirse a los votantes jóvenes que se enfrentan por primera vez a
las urnas.
Obama aspirará a la reelección después de incumplir su promesa de aprobar una reforma que legalizaría a casi 12 millones de inmigrantes indocumentados en Estados Unidos.
También la administración demócrata dejó un amargo recuerdo después de autorizar la deportación de un millón 200 000 latinos, incluidos 46 000 padres de niños ciudadanos estadounidenses. Estas medidas le han costado una pérdida de 36 puntos en el índice de aprobación entre los hispanos, cuyo apoyo bajó del 85 al 49 por ciento, según una encuesta del Centro Pew.
Por su parte, los republicanos no escarmientan y siguen apoyando tesis antimigratorias que buscan cerrar el círculo esperanzador de los que aspiran a estabilizar su situación legal en Estados Unidos.
Ignorar a los hispanos en estas elecciones sería un suicidio político. Esa fuerza que busca consolidarse en medio de una sociedad que todavía le resulta hostil, está convirtiéndose en indispensable a la hora de tomar decisiones.

Tomado del sitio digital de Prensa Latina