El poeta, escritor de
cuentos y dramaturgo galés Dylan Marlais Thomas nació en Swansea, Gales, el 27 de octubre de 1914 y
murió en Nueva York, el 9 de noviembre
de 1953. Si hay que hablar de
figuras poéticas que reverdecieron la literatura inglesa de la primera mitad del siglo XX, hay que
remitirse obligadamente a la figura de Dylan Thomas. Famoso por ser un bohemio
y un borracho redomado, famoso también por su vozarrón cautivante, que atraía,
cual cantante juvenil, a cientos de personas a sus recitales poéticos, o a
pegarse al receptor cuando hablaba en la BBC. Fue conocido como "el maudit",
"el gran maldito" o "el último maldito" (lugar común o
apodo que reciben automáticamente todos los poetas borrachos, noctámbulos,
disipados o indiscutidamente geniales). Poeta precoz y repentinamente
fallecido, el caos y el exceso fueron su camino a la genialidad.
Su precocidad se nota ya
desde su infancia, a los 4 años es capaz de recitar de memoria Ricardo II de
Shakespeare, preconfigurando no solamente su singularidad, sino también sus
dotes histriónicas. Su padre, D. J. Thomas (1876–1952), un escritor frustrado,
graduado con honores de la
Universidad de Aberystwyth y profesor de una escuela primaria
(la Swansea Grammar
School, donde estudió Dylan) vio en su hijo el enorme talento que estaba
germinando e impulsó su formación.

