Sin embargo, la Gran Depresión acabó
con la empresa familiar, por lo que la familia tuvo que mudarse a un modesto
apartamento en Brooklyn. Este apartamento le serviría posteriormente como
modelo de la vivienda del protagonista de Muerte de un viajante.
Acabado el bachillerato, trabajó en un
almacén de repuestos para automóviles para poder costearse la universidad. Estudió periodismo en
la Universidad de Míchigan, en la cual recibió el primero de los premios
de su vida, el Premio Avery Hopwood, gracias a uno de sus primeros trabajos, "Honor
at Dawn". Tras su graduación (1938), se trasladó nuevamente a Nueva York,
donde se ganó la vida escribiendo guiones radiofónicos.
Se casó en tres ocasiones. El 5 de
agosto de 1940 contrajo matrimonio con su novia del colegio,
Mary Slattery, la hija católica de un vendedor de seguros. La pareja tuvo dos
hijos, Jane y Robert, que después devino en director, escritor y productor.
El matrimonio se divorció en 1956. También
estuvo casado con Marilyn Monroe (1956-1961) y con la fotógrafa de
prensa Inge Morath (1962-2002, año en el que Inge muere). Con Inge
tuvo dos hijos, el segundo de los cuales nació con síndrome de Down y fue
internado en cuestión de días en una institución pública.
Miller jamás hablaba de este hijo y mostraba
escaso o nulo interés por él. Solo lo reconoció en su testamento, haciéndole
heredero a partes iguales con sus tres hermanos.
A los 28 años estrenó su primera obra
en Broadway, la comedia Un hombre con mucha suerte, que sólo estuvo
en cartel en cuatro representaciones. En 1947 estrena Todos eran mis
hijos, permaneció en cartelera durante casi un año y recibió en 1948 el Premio
de la Crítica
otorgado por el Círculo de Críticos de Teatro de Nueva York. En esta obra
denuncia el cinismo de las empresas armamentistas.
