sábado, 3 de noviembre de 2012

El castillo de San Pedro de la Roca, un pedazo de historia cubana




Por Miguel Fernández Martínez - Fotos: Vladimir Molina Espada 



  Santiago de Cuba atesora como bastión inexpugnable de la historia, al Castillo de San Pedro de la Roca, una reliquia del arte militar de los siglos XVI al XIX, y que hoy ostenta la condición de Patrimonio de la Humanidad desde 1997.
   Junto a las fortificaciones de La Socapa, La Avanzada y La Estrella, el también conocido Morro de Santiago de Cuba forma parte del sistema defensivo de la bahía santiaguera, como un símbolo de la ingeniería militar renacentista europea en América.
   Por encargo del entonces gobernador de la villa oriental Pedro de la Roca y Borja, quien daría nombre al castillo, la ejecución de la fortaleza recayó en manos del ilustre arquitecto militar italiano Juan Bautista Antonelli, quien a su vez dejaría su impronta en simbólicas fortificaciones habaneras.
   Enfrentar a corsarios y piratas fue la idea que motivó al gobernador de la Roca para ordenar las obras, pero el tiempo y las demoras constructivas, apenas le permitieron cumplir su principal encomienda.
   Sin embargo, las piedras de sus muros, las aspilleras y los puentes, siguen dando esa condición heráldica monumental que lo convierten en blasón insustituible de la Ciudad Héroe.
   Testigo de importantes batallas libertarias, cada día el castillo recuerda a los bravos guerreros inpedendentistas con el orgulloso tronar del cañón Príncipe Pío, una pieza fundida en Sevilla en 1805 y que desde 2001, retumba en la ciudad bajo el accionar de una dotación de jóvenes artilleros vestidos a la usanza mambisa.
   El simbólico cañonazo que ahora se escucha cada tarde, en el momento de arriar la enseña nacional en la fortaleza, retomó la vieja tradición santiaguera de dar la bienvenida a los barcos que arribaban al puerto, desde los cañones de la batería de Punta Blanca.
   Hoy, el castillo de San Pedro de la Roca, o simplemente, el Morro de Santiago de Cuba, atesora el Museo de la Piratería, la razón de ser de esta monumental reliquia militar del período colonial, hace más de 374 años.

Fotorreportaje publicado en el sitio digital de la Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina