martes, 26 de mayo de 2015

Revelan nexos entre Estados Unidos y terroristas islámicos en Siria e Iraq


por Miguel Fernández Martínez

Un documento recién desclasificado en Estados Unidos revela el contubernio entre agencias de inteligencia norteamericanas y la creación del grupo terrorista Estado Islámico (EI), que opera principalmente en zonas de Siria e Iraq.
 
   Las revelaciones fueron hechas por el sitio digital Levant Report, de Texas, en cooperación con la organización Judicial Watch, que presentó el informe de la Defense Intelligency Agency (DIA), fechado el 12 de agosto de 2012 y desclasificado esta semana y donde demuestra que el EI fue creado por Estados Unidos con ayuda de Turquía, Israel y las monarquías del Golfo.

   La nota publicada la víspera subraya que la inteligencia estadounidense previó el surgimiento y desarrollo de un califato islámico regido por el EI en Iraq y Siria, considerándolo como un elemento estratégico en las políticas para el Oriente Medio.

   El texto de siete páginas redactado por oficiales de la DIA, destaca que la creación de este movimiento fundamentalista en el este de Siria, era necesario para aislar e intentar derrocar al gobierno de Bashar al-Assad.

   Fue discutido ampliamente en el Comando Central de Estados Unidos (Centcom), la Agencia Central de Inteligencia (CIA), el Buró Federal de Investigaciones (FBI).el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), la Agencia Nacional de Inteligencia Geoespacial (NGA) y el Departamento de Estado.

   El Levant Report asegura además, que existen pruebas materiales, vídeos, y confesiones de altos funcionarios implicados, como la del antiguo embajador de Estados Unidos en Damasco, Robert Ford, que demuestran que el apoyo material del Departamento de Estado y la CIA a los terroristas del grupo Estado Islámico, se remonta al menos a 2012.

   Las fuentes consultadas explican que el informe de la DIA confirma que el grupo terrorista al-Qaeda asumiría la dirección de los supuestos grupos opositores sirios, quienes contarían con el apoyo de las potencias occidentales, y que la creación del EI, sucedería después que el “levantamiento armado” en Siria fuera general.

   Añade que la creación del califato islamista, apoyada por los países del Golfo Pérsico y Turquía, serviría como elemento desestabilizador para conseguir el debilitamiento del gobierno del presidente Bashar al-Assad.

   El informe sugiere la creación de refugios seguros en las zonas conquistadas por los insurgentes fundamentalistas, tal como se hizo en Libia para conseguir establecer una zona de exclusión aérea.

   Otro de los propósitos era que, con la creación de un califato sunita, se frenaría la presencia chiíta iraquí, y se impediría la unificación de Iraq, lo que facilitaría la entrada de mercenarios terroristas de todo el mundo árabe en la zona de conflicto.

   Esto resalta el carácter sectario que se trató de imponer a la crisis siria, destacando la importancia de apoyar a los elementos salafistas, los miembros de la Hermandad Musulmana y al grupo terrorista Al-Qaeda, como las principales fuerzas en la agresión a este país levantino.

publicado en el sitio digital de Prensa Latina