En el aniversario 520 de que
Cristóbal Colón arribara a las costas cubanas en sus viajes hacia occidente
La existencia de Cuba, como
la del continente americano en general, era prácticamente desconocida por los
europeos hasta finales del siglo XV. Muchas leyendas se contaban sobre
incursiones de los normandos a tierras situadas al Occidente de Europa. Pero en
realidad, nada se sabía a ciencia cierta sobre esas tierras, y mucho menos
sobre sus habitantes. Cuando el experimentado navegante genovés Cristóbal Colón
ideó un viaje hacia el oeste a través del Atlántico, no pensaba en el
descubrimiento de un nuevo mundo, sino en la manera de encontrar un camino más
corto y menos azaroso hacia la
India , importantísimo mercado de especias y otros productos
muy apreciados por los países de Europa Occidental.
En esa ruta podía encontrar,
desde luego, tierras no ocupadas aún por las potencias europeas. Por esa razón,
cuando los Reyes Católicos de España, Fernando e Isabel, aceptaron el proyecto
de Colón, no sólo se comprometían a compartir con éste los beneficios
comerciales derivados de la gran empresa, sino que lo nombraban Almirante,
Virrey y Gobernador General de las tierras que descubriese.
