viernes, 22 de junio de 2012

Un minuto a la memoria de Roberto González Sehwerert


Por Miguel Fernández Martínez

  Roberto González Sehwerert acaba de abandonarnos, después de enfrentar a la muerte con la entereza que caracteriza a los bravos guerreros.
  Lo hizo sin claudicar ni bajar la espada en aras de que su hermano René, junto a Gerardo Hernández, Ramón Labañino, Antonio Guerrero y Fernando González regresaran a la Patria, y terminara la injusta prisión que sufren en Estados Unidos.
   Todavía lo recuerdo, en camiseta, tecleando en la computadora, o sentado frente al televisor, leyendo ávidamente cualquier libro que le cayera en sus manos, o intercambiando opiniones con los amigos de Cuba que le visitaban en el último de sus viajes a Miami, donde hacia escala necesaria para dirigirse a la prisión de Marianna a visitar a René.
   Conversamos de muchos temas, pero Cuba y sus Cinco Héroes estaban siempre en el final de cualquier charla. Todas sus energías, aún cuando la muerte le acechaba peligrosamente, iban dirigidas a luchar denodadamente porque la justicia se impusiera contra la ignominia.
   En medio de tanta tristeza por su injusta partida, recuerdo nítidamente aquel almuerzo de domingo que compartimos en un lugar del South West de Miami, donde Roberto nos regalaba sus esperanzas infinitas de ver regresar a casa los cinco patriotas antiterroristas que el Imperio decidió encerrar tras las rejas.
   Junto a él estaban su padre Cándido, y un grupo de buenos amigos que nos dejamos contagiar de su confianza en el futuro, seguros que con hombres como él, la causa de Los Cinco no estaba perdida.
   Como René, Gerardo, Antonio, Fernando y Ramón, Roberto González Sehwerert supo cumplir con el deber que la Patria le impuso, como abogado combativo, activista incansable, y revolucionario convencido.
   Con sus padres Cándido e Irma, y el resto de su familia, lloramos la pérdida de este hombre sencillo que no dudó ponerse al lado de la justa causa de su pueblo, más que para salvar la libertad de sus cinco hermanos, para mantener en alto la dignidad de un pueblo que lo recordará eternamente. 

Publicado por el servicio de noticias de la Agencia de Información Nacional (AIN)