viernes, 22 de junio de 2012

Presidente Fernando Lugo es despojado del poder en Paraguay por presiones de la derecha

Por Miguel Fernández Martínez
"No respondo a clases políticas ni a mafias", fueron las palabras del expresidente paraguayo Fernando Lugo, destituido hoy después de una burda maniobra política fraguada por las derechas oligárquicas en el Senado de la nación suramericana.
"Me despido como presidente, pero no como ciudadano paraguayo", dijo Lugo, después de enfrentar un juicio político orquestado de forma relámpago en el Congreso de Paraguay.
Expulsar a Lugo del poder es la única vía que encontraron los oligarcas para separar a Paraguay del concierto de naciones latinoamericanas que se unieron en torno a UNASUR y MERCOSUR. 
Una repetición modificada de la forma en que la derecha fascista desalojó del poder a Manuel Zelaya, en Honduras en 2010.
No quedan dudas que se trata de un golpe de estado “blanco”, o mejor, “express”, como lo calificó el propio Lugo.
Con esta decisión, se está cometiendo un error histórico, subrayó el doctor Adolfo Ferrero, abogado defensor del mandatario destituido, quien calificó además este juicio como una farsa y una maniobra golpista.
América Latina está que arde. Los pueblos no están dispuestos a soportar más manipulaciones de las derechas extremistas.
Estados Unidos, una vez más detrás de esta maquinaria golpista, provocará inevitablemente que el polvorín latinoamericano estalle.