miércoles, 1 de agosto de 2012

Irremediablemente juntos, un canto del cine cubano a la diversidad

Por Miguel Fernández Martínez

   Irremediablemente juntos, la última película presentada por Jorge Luis Sánchez, es sin dudas un filme que confirma que el cine cubano actual es mucho más que historias de emigrados y proxenetas.
   Sánchez, su guionista y director, apostó en esta, su segunda incursión en la pantalla grande, por una película que se apoyaría en los complicados códigos del musical para resaltar temas tan acuciantes como el racismo, el adulterio, la doble moral, la corrupción y, sobre todo, la lucha perenne por el amor entre los seres humanos.
   Irremediablemente juntos es, sin dudas, un canto a la diversidad, una loa a las libertades humanas, una alerta de cuántas imperfecciones acumulamos como sociedad, aún cuando suponemos que avanzamos con los tiempos.
   Liz y Alexander, la clásica pareja de blancos y negros, "proscripta" en la conciencia de no pocos, son los ejes de una historia narrada con coherencia, que contrasta en cada escena, según las circunstancias que impone el guión.
   El cineasta exploró profundo en las interioridades de sus protagonistas, siguiendo las pautas de Pogolotti-Miramar, la obra teatral original de Alexis Vázquez que sirvió de referente a la nueva puesta en pantalla.
   Sánchez, conocido por el público por su anterior cinta Benny, un homenaje al mítico cantante cubano Benny Moré, comentó en exclusiva con Prensa Latina sobre las enseñanzas que le dejó el rodaje de Irremediablemente juntos.
   "Pienso que aprendí mucho con este filme, de mayor complejidad y riesgo que el anterior. Imaginar cada uno de sus resultados fue una apuesta tremenda. Hacerlo me permitió explorar dentro de un tipo de cine que tiene muy claras sus reglas y su lenguaje" subrayó.
   "Como director siento que crecí unos milímetros", declaró enfático, al hablar de este proyecto cinematográfico que incluye 31 números musicales, 27 cantantes, 12 coreografías y 100 bailarines.
   Entre los principales valores que destacan en el filme resaltan la fotografía, a manos del experimentado José Manuel Riera; la edición, facturada por Manuel Iglesias; el diseño sonoro, a cargo de Osmany Olivares, y la dirección musical, de Juan Manuel Ceruto.
   También destaca la música compuesta por Tony Ávila, Eduardo Ramos, Alfredo Felipe, Silvio Alejandro, Pedro Beritán, Nelson Valdés, Fidel Díaz, Fernando Bécquer, Maristania Estévez y el propio Ceruto.
   Orián Suárez y Ariadna Núñez, dos jóvenes y noveles actores, cargan en sus espaldas los roles protagónicos, juntos a respetables nombres como Felar Jar, Blanca Rosa Blanco, Wilfredo Candebat y Alfredo Reyes, entre otros, que dan vida a una historia que convence e impone reflexiones inmediatas acerca de qué somos y a dónde vamos como sociedad.

publicado en el sitio digital de Prensa Latina