Miguel Fernández Martínez *
Larga es la lista de masacres en Estados Unidos, donde el abuso de poder, la enajenación social y el afán de buscar fama dejaron una prolongada lista de víctimas.
Durante generaciones, las armas de fuego han formado parte de los valores, la cultura y la educación del ciudadano norteamericano; de ahí cada vez que el país se estremece ante el trepidar de las balas, se reinicia un interminable debate sobre la legalidad de la tenencia y proliferación de las mismas.
Pocas sociedades modernas pueden exhibir tan trágico record de historias de masacres como Estados Unidos.
Desde los lejanos días de 1622, cuando 347 personas fueron masacradas un viernes Santo en Jamestown, en la colonia inglesa de Virginia, comenzó a tejerse una historia de crímenes que han teñido de sangre la historia de Estados Unidos.
Las masacres de los Apalaches en 1704, y de Boston en1770, a
manos de la soldadesca colonial británica, junto a las de Goliad el 27 de marzo
de 1836, y de Mountain Meadows, en las cercanías de Salt Lake City, en el
actual estado de Utah el viernes 11 de septiembre de 1857, sacudieron al país
durante el proceso de independencia y formación de la nacionalidad
estadounidense.
Los conflictos entre obreros y patronos también dejaron huellas en la historia norteamericana, entre ellas la masacre de Centralia, un incidente sangriento ocurrido el 11 de noviembre de 1919 en el condado de Lewis, en Washington.
Larga es la lista de masacres en Estados Unidos, donde el abuso de poder, la enajenación social y el afán de buscar fama dejaron una prolongada lista de víctimas.
Durante generaciones, las armas de fuego han formado parte de los valores, la cultura y la educación del ciudadano norteamericano; de ahí cada vez que el país se estremece ante el trepidar de las balas, se reinicia un interminable debate sobre la legalidad de la tenencia y proliferación de las mismas.
Pocas sociedades modernas pueden exhibir tan trágico record de historias de masacres como Estados Unidos.
Desde los lejanos días de 1622, cuando 347 personas fueron masacradas un viernes Santo en Jamestown, en la colonia inglesa de Virginia, comenzó a tejerse una historia de crímenes que han teñido de sangre la historia de Estados Unidos.
Las masacres de los Apalaches en 1704, y de Boston en
Los conflictos entre obreros y patronos también dejaron huellas en la historia norteamericana, entre ellas la masacre de Centralia, un incidente sangriento ocurrido el 11 de noviembre de 1919 en el condado de Lewis, en Washington.











