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martes, 21 de enero de 2014

La masacre de Izalco en 1932, el genocidio de más de 30 mil indígenas en El Salvador

José Feliciano Ama, líder de la insurrección indígena
   La insurrección indígena de 1932 en el occidente de El Salvador, durante el régimen militar del general Maximiliano Hernández Martínez fue una respuesta al autoritarismo oligárquico y capitalista de la época, que provocó ejecuciones y el aniquilamiento masivo de campesinos que eran considerados “comunistas”.
   El lema de Hernández Martínez era: “primero fusilen y después averiguan…”
   La matanza comenzó el 22 de enero de 1932, en los municipios de Ahuachapán, Juayúa, Tacuba, Izalco y Nahuizalco. Las comunidades indígenas de estas zonas pagarían ese día el precio de revelarse contra el régimen clasista  que por décadas los había mantenido en la miseria y despojados de sus herencias ancestrales como la tierra y la identidad.
   Los míseros salarios en las fincas de los terratenientes, la mala alimentación y los maltratos a los que eran objeto los indígenas, así como también la ley que Hernández Martínez impulsó para expropiar las tierras comunales y ejidales en todo el territorio salvadoreño, incrementaron el descontento en los pueblo originarios.
   Antes de la rebelión fue asesinado el suegro de José Feliciano Ama, el Cacique Shupam de Izalco, quien ese momento negociaba con el  gobierno de Hernández Martínez la devolución de las parcelas.

martes, 9 de octubre de 2012

Las armas, máculas en la sociedad estadounidense

Miguel Fernández Martínez *

   Larga es la lista de masacres en Estados Unidos, donde el abuso de poder, la enajenación social y el afán de buscar fama dejaron una prolongada lista de víctimas.
   Durante generaciones, las armas de fuego han formado parte de los valores, la cultura y la educación del ciudadano norteamericano; de ahí cada vez que el país se estremece ante el trepidar de las balas, se reinicia un interminable debate sobre la legalidad de la tenencia y proliferación de las mismas.
   Pocas sociedades modernas pueden exhibir tan trágico record de historias de masacres como Estados Unidos.
   Desde los lejanos días de 1622, cuando 347 personas fueron masacradas un viernes Santo en Jamestown, en la colonia inglesa de Virginia, comenzó a tejerse una historia de crímenes que han teñido de sangre la historia de Estados Unidos.
   Las masacres de los Apalaches en 1704, y de Boston en 1770, a manos de la soldadesca colonial británica, junto a las de Goliad el 27 de marzo de 1836, y de Mountain Meadows, en las cercanías de Salt Lake City, en el actual estado de Utah el viernes 11 de septiembre de 1857, sacudieron al país durante el proceso de independencia y formación de la nacionalidad estadounidense.
   Los conflictos entre obreros y patronos también dejaron huellas en la historia norteamericana, entre ellas la masacre de Centralia, un incidente sangriento ocurrido el 11 de noviembre de 1919 en el condado de Lewis, en Washington.