Mostrando entradas con la etiqueta colonialismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta colonialismo. Mostrar todas las entradas

lunes, 9 de mayo de 2016

Deudas, el nuevo lamento borincano

Por Miguel Fernández Martínez*

   Hace apenas una semana, el gobernador de Puerto Rico, Alejandro García Padilla, anunció una moratoria en el pago de 370 millones de dólares, y advirtió que si no se reestructura la deuda, se profundizará la crisis.
   Este retraso del pago de un adeudo de 422 millones de dólares y que debía cumplirse el pasado 1 de mayo, eleva aún más el conflicto financiero que atraviesa la isla caribeña, que ahora depende de que el Congreso de Estados Unidos estudie mecanismos que permitan viabilizar los desembolsos de una deuda total que asciende a más de 70 mil millones.
   Orbe conversó vía Internet con Gustavo Casalduc, miembro de la Dirección Nacional del Movimiento Independentista Nacional Hostosiano de Puerto Rico, con quien abordamos el tema de la crisis económica que atraviesa su país.
   “No puede existir economía en una nación donde las leyes fundamentales que se aplican están fuera del alcance de gobierno local. Si las autoridades no tiene los poderes para proteger su economía mediante la creación de mecanismos para impulsar tratados económicos y proteger el mercado nacional, todo termina siendo una farsa”, expresó Casalduc.
   Según el gobernador puertorriqueño García Padilla, el Congreso norteamericano debe estudiar y aprobar una ley que permita a la isla crear una junta de control fiscal local, con la que pueda reestructurar su millonaria deuda.
   Para Casalduc, hablar de juntas de supervisión y rescate económico, sin atender el principal problema de la economía –que es la dependencia-, es continuar con las políticas de sometimiento colonial sobre Puerto Rico.
   “El mundo actual está globalizado y cambió toda la economía planetaria. El Caribe ya esta inmerso en un proceso de integración regional y mundial. ¿Como se puede hablar de revitalizar económicamente a un país donde la mayoría de las leyes federales que gobiernan son la principal camisa de fuerza que impide la competitividad con las naciones de la periferia?, argumentó.
   Casalduc subrayó que “solamente el poder que ofrece la independencia garantiza la producción de bienes en la economía de cualquier país. “A lo largo de nuestra historia como pueblo –agregó- hemos visto como todos los sectores de la producción fueron afectados, especialmente en el área agrícola”.
   Argumentó que “los países independientes protegen su economía de importaciones masivas a sus mercados usando sus poderes soberanos y para ello utilizan las aduanas, imponiendo tarifas y cuotas al producto extranjero, en particular la industria estadounidense, que, a pesar de tener tratados comerciales, sigue y continua imponiendo tarifas para proteger su mercado”.
   El dirigente independentista boricua enfatizó que solo el poder político de los Estados soberanos será suficiente para proteger los mejores intereses de un país.
   “Los productores locales están totalmente desprotegidos, por eso es necesario para el desarrollo de una economía saludable que se puedan crear empleos, generar desarrollo y avanzar en el proyecto de nuestra Independencia”, dijo.
   “¿Cómo llegamos ha acumular una deuda de 72 mil millones? –se cuestiona Casalduc. Como dato, explica que para el año 1992 la deuda pública del gobierno de Puerto Rico era de 13 mil 800 millones de dólares y en 23 años aumentó hasta 59 mil 200 millones.
   “El problema de nuestro país es la ausencia de poderes políticos para reencaminar nuestra economía, y eso solo es posible con la independencia. El poder para decidir cómo gobernarnos y con quién asociarnos tiene que estar en Puerto Rico y no en un Congreso que es ajeno a nuestras realidades”, puntualizó Casalduc.

* (publicado en el semanario internacional Orbe, de Prensa Latina)

miércoles, 11 de junio de 2014

La Enmienda Platt: la desvergonzada bota yanqui sobre una seudorepública mutilada

Por  Gustavo Robreño Dolz

   Una de las páginas más tristes y dolorosas en la historia de la nación cubana fue sin dudas el fatídico 12 de junio de 1901 cuando, bajo la ocupación e intervención militar norteamericana, el gobierno imperialista de Estados Unidos impuso la odiada Enmienda Platt como apéndice constitucional a la primera Carta Magna aprobada en días anteriores por la Con­vención Constituyente, integrada por los delegados electos por el pueblo cubano.
   Nacía así la República neocolonial. El sueño incumplido del Apóstol José Martí —tal como expresara en la carta-testamento político a su amigo mexicano Manuel Mercado—, los inmensos sacrificios y la sangre derramada durante treinta años quedaban de este modo burlados bajo la voracidad imperial, desalojando así a la decadente España de una de las últimas joyas de la corona y acercándose al cumplimiento en el futuro de la ansiada anexión de la Isla al expansionismo de Estados Unidos.
   Enmascarada en la hipócrita y engañosa Resolución Conjunta del 19 de abril de 1898 por parte del Congreso estadounidense, que decía reconocer el derecho de Cuba a su plena independencia y encubrió asimismo la intromisión yanqui en la guerra de los patriotas cubanos contra España, la Enmienda fue finalmente impuesta como apéndice constitucional.
   Es decir, se convirtió en parte sustancial y obligatoria en el texto de la Carta Magna hasta el año 1934, en que razones internacionales de orden práctico aconsejaron al gobierno de Franklin D. Roosevelt la proclamación de la llamada “política del buen vecino”, también incumplida e igualmente falaz.

viernes, 25 de abril de 2014

A 40 años de la Revolución de los Claveles en Portugal


mujeres portuguesas colocan claveles en los fusiles de los sublevados

    La octogenaria portuguesa Celeste Caeiro no imaginó que se convertiría en una de las protagonistas de la Revolución de los Claveles, un levantamiento militar ocurrido el 25 de abril de 1974 y que provocó la caída en Portugal de la dictadura salazarista, la más longeva de Europa, que dominaba el país desde 1926.
   El simple acto de regalarle un clavel a un soldado sublevado, ante la imposibilidad de ofrecerle el cigarrillo que este le pedía, convirtió a esta mujer en el ícono de una revolución militar que permitió que las últimas colonias portuguesas lograran su independencia tras una larga guerra colonial contra la metrópoli y que Portugal mismo se convirtiera en un estado de derecho liberal.
   A inicios de la década de 1970 el régimen autoritario del Estado Novo seguía pesando como una losa sobre Portugal. Su fundador, Antonio de Oliveira Salazar, fue destituido en 1968 por incapacidad y falleció en 1970.