Más de dos meses después de que un atentado
con bombas destruyera en Miami las oficinas de Airline Brokers, una agencia
especializada en viajes de Estados Unidos a Cuba, las autoridades y el Buró
Federal de Investigaciones (FBI) mantienen silencio al respecto.
Aunque funcionarios e investigadores del Cuerpo de Bomberos del condado Miami-Dade reconocieron la intencionalidad del hecho y argumentaron que los sospechosos emplearon botellas incendiarias, aún no hay arrestos, indicios o pistas que lleven a los criminales.
Las pesquisas continúan en coordinación con varios departamentos que incluyen al FBI, el departamento de Bomberos de la ciudad de Coral Gables yla Oficina de Alcohol, Tabaco y Armas de Fuego,
según versiones de los cuerpos policiales.
Pero los anuncios no pasan de ahí. El silencio es casi hermético y los expertos solo exhiben como prueba las imágenes borrosas de un vehículo sospechoso, tomadas por una cámara de seguridad.
Aunque funcionarios e investigadores del Cuerpo de Bomberos del condado Miami-Dade reconocieron la intencionalidad del hecho y argumentaron que los sospechosos emplearon botellas incendiarias, aún no hay arrestos, indicios o pistas que lleven a los criminales.
Las pesquisas continúan en coordinación con varios departamentos que incluyen al FBI, el departamento de Bomberos de la ciudad de Coral Gables y
Pero los anuncios no pasan de ahí. El silencio es casi hermético y los expertos solo exhiben como prueba las imágenes borrosas de un vehículo sospechoso, tomadas por una cámara de seguridad.
Quienes conocen el historial terrorista
generado en Miami mantienen escepticismo y dudas, pensando si este atentando
será uno más del extenso listado de ataques contra Cuba, aún sin resolver en la
polarizada ciudad del sur de Florida.


