Señora Sánchez:
Acabo de enterarme de
que una vez usted escribió una carta al presidente de EEUU pretendiendo una
respuesta. Pues creo que un común ciudadano del mundo como yo puede
escribir una a usted.
No quiero preguntarle sobre las cosas que cada día son
utilizadas por sus detractores que quieren demostrar sus lazos con un gobierno
extranjero. Supongamos que nadie sepa nada de los cheques que usted recibe, de
su total libertad de entrar en los hoteles y acceder a la red. Supongamos que
usted es la periodista indpendiente que afirma ser. Quisiera preguntarle
algunas cosas ya que usted se dice interesada en cuestiones de derechos
humanos, democracia y libertad de expresión.
Cuando usted, en sus más que numerosos tweets, ha hablado
– y sigue hablando – de la primavera árabe (incluyendo en ese proceso histórico
la guerra civil en Libia y la represión en Siria) y del peligro que representa
la represiva República Islámica de Irán con su política fundamentalista, ¿usted
sabe que…
….en la misma región, en Oriente Medio, existe un país,
el más grande de la península arábiga, que tiene como forma de gobierno la monarquía
absoluta?
….en ese país la esclavitud ha sido ilegalizada
solo en 1962?
….en ese país no existe libertad de religión?
….en esos días un ciudadano de ese país corre el riesgo
de la pena de muerte por escribir un tweet contra Mahoma?
….ese país se llama Arabia Saudita?
….en el Mediterráneo Oriental existe un país negado y
rodeado por fuerzas neocoloniales que se llama Palestina?









