Por Miguel Fernández
Martínez *
Desde hace tres décadas, el gobierno de
Estados Unidos persiste en incluir a Cuba, arbitraria y unilateralmente, en la
lista de países patrocinadores del terrorismo, buscando arreciar el cerco que
impone a la Isla
hace medio siglo.
Con esta medida, que desde 1982 Washington insiste en mantener, el vecino del Norte demuestra que no renuncia a su vieja política de tratar de estrangular económicamente ala Revolución Cubana.
Esta práctica del
Departamento de Estado norteamericano no es nueva y la viene aplicando
sistemáticamente, desde el 29 de diciembre de 1979, con un grupo de países que,
coincidentemente, no comparten los postulados ideológicos pautados en las
tierras del Tío Sam.
Cuba no es la única nación que sufre esta patraña. Libia, Irak, Yemen del Sur, Corea del Norte y Siria también han estado bajo la mirada escrutadora de los "expertos" norteamericanos.
Los argumentos que esgrime Estados Unidos contra Cuba para mantener su acusación de que la mayor de las Antillas patrocina actos terroristas son tan discutibles y carentes de evidencias, que han provocado la crítica de importantes personalidades, incluidos militares, académicos y periodistas, quienes ven al sur con mirada solidaria.
Por tres décadas Cuba ha denunciado las maniobras del gobierno norteamericano y cuenta con el apoyo incondicional de muchos países, agrupaciones e individuos que apoyan la labor internacionalista y humanitaria del pueblo y gobierno cubano con los más necesitados del mundo.
Con esta medida, que desde 1982 Washington insiste en mantener, el vecino del Norte demuestra que no renuncia a su vieja política de tratar de estrangular económicamente a
Cuba no es la única nación que sufre esta patraña. Libia, Irak, Yemen del Sur, Corea del Norte y Siria también han estado bajo la mirada escrutadora de los "expertos" norteamericanos.
Los argumentos que esgrime Estados Unidos contra Cuba para mantener su acusación de que la mayor de las Antillas patrocina actos terroristas son tan discutibles y carentes de evidencias, que han provocado la crítica de importantes personalidades, incluidos militares, académicos y periodistas, quienes ven al sur con mirada solidaria.
Por tres décadas Cuba ha denunciado las maniobras del gobierno norteamericano y cuenta con el apoyo incondicional de muchos países, agrupaciones e individuos que apoyan la labor internacionalista y humanitaria del pueblo y gobierno cubano con los más necesitados del mundo.

