La Asociación Nacional de Baloncesto de
Estados Unidos (NBA, por sus siglas en inglés) anunció este martes que Donald
Sterling, dueño de los Clippers de Los Ángeles, fue suspendido de por vida de
la organización, así como de todas sus actividades relacionadas con la
franquicia que posee, después de que la semana pasada saliera a la luz una
grabación en la que se le escucha realizando comentarios racistas.
En una conferencia de prensa celebrada en
Nueva York, el nuevo comisionado de la NBA, Adam Silver, anunció además que
Sterling será multado con US$2,5 millones y será obligado a vender el equipo
por sus palabras "profundamente ofensivas y dañinas", reseña el sitio
digital de BBC Mundo.
El escándalo estalló después de que el
viernes el portal de internet TMZ publicara un audio en el que Donald Sterling,
cuestiona a una mujer -identificada por los medios estadounidenses como su
novia, la modelo V. Stiviano- por haber publicado en Instagram una fotografía
junto a la leyenda de los Lakers, Magic Johnson.
Además, le recrimina que se relacione con minorías
y le pide que no lleve a sus amigos negros a los partidos.
La duras sanciones anunciadas por la NBA
contra Sterling se conocen después de que el lunes, el presidente de la
asociación de jugadores de la NBA, Kevin Johnson, pidiera a los dueños de equipos
que expulsaran al multimillonario de lo que resta de competición.
Incluso el presidente de EE.UU., Barack
Obama, se refirió al asunto, diciendo que se trata de "declaraciones
racistas muy ofensivas".
racista Donald Sterling, dueño de Los Angeles Clippers, equipo de la NBA
El estadounidense Donald Sterling,propietario de Los
Angeles Clippers, un equipo de baloncesto profesional de la National Basketball
Association (NBA), se convirtió en el centro de un nuevo escándalo de racismo
en Estados Unidos.
Unos supuestos comentarios xenófobos del
propietario de Los Angeles Clippers, calificados de "ofensivos",
"increíblemente racistas" y "repulsivos", estremecieron NBA,
según reporta el sitio digital norteamericano TMZ.
Este
portal digital dio a conocer la grabación de una conversación entre Sterling y
su novia, que desató la repulsa de muchas personalidades, incluido el
presidente estadounidense, Barack Obama.
"Son increíblemente racistas",
señaló desde Kuala Lumpur, Malasia, donde se encuentra de visita el primer
presidente negro de la historia estadounidense.
"Cuando ignorantes ponen en evidencia
su ignorancia no se pude hacer nada más que dejarlos hablar", agregó
Obama, que recordó que la NBA está profundamente ligada a la cultura
afroamericana.
La defensora de los derechos civiles
norteamericana Rosa Parks (Rosa Louise McCailey) nació en Alabama, el
4 de febrero de 1913 y murió el 24 de
octubre de 2005. Fue una figura importante del Movimiento por los Derechos
Civiles en Estados Unidos, principalmente por haberse negado a ceder el asiento
a un blanco y moverse a la parte de atrás del autobús en 1955, en el sur de los
Estados Unidos.
La acción concluyó con su encarcelamiento y
se cita frecuentemente como la chispa del Movimiento por los Derechos Civiles
en Estados Unidos. Hija de un carpintero y de una maestra, cursó estudios en la escuela
industrial Montgomery Industrial School for Girls y en el colegio para maestros
Alabama State Teachers College. Finalizados sus estudios, Rosa se casó con Raymond
Parks.
El matrimonio vivía en una época en que la
segregación, o sea la separación de las personas por motivos raciales o
religiosos, predominaba todavía en la mayor parte de los estados del sur. Decidida a combatir el
segregacionismo, Rosa Parks se convirtió en 1949 en asesora de una asociación
para promover el bienestar de los negros, la National Association for the
Advancement of Colored People (NAACP).
En 1955 tuvo lugar el incidente que la haría
mundialmente famosa; pocas veces un acto tan nimio ha tenido tan importantes
consecuencias, en este caso, en el terreno de la lucha por la igualdad de
derechos en Norteamérica. Rosa Parks, un humilde modista negra, se negaba a ceder su
asiento en el autobús a un viajero blanco.
Irremediablemente juntos, la última película
presentada por Jorge Luis Sánchez, es sin dudas un filme que confirma que el
cine cubano actual es mucho más que historias de emigrados y proxenetas. Sánchez, su guionista y director,
apostó en esta, su segunda incursión en la pantalla grande, por una película
que se apoyaría en los complicados códigos del musical para resaltar temas tan
acuciantes como el racismo, el adulterio, la doble moral, la corrupción y,
sobre todo, la lucha perenne por el amor entre los seres humanos. Irremediablemente juntos es, sin
dudas, un canto a la diversidad, una loa a las libertades humanas, una alerta
de cuántas imperfecciones acumulamos como sociedad, aún cuando suponemos que
avanzamos con los tiempos. Liz y Alexander, la clásica pareja de
blancos y negros, "proscripta" en la conciencia de no pocos, son los
ejes de una historia narrada con coherencia, que contrasta en cada escena,
según las circunstancias que impone el guión. El cineasta exploró profundo en las
interioridades de sus protagonistas, siguiendo las pautas de Pogolotti-Miramar,
la obra teatral original de Alexis Vázquez que sirvió de referente a la nueva
puesta en pantalla.
Conocer los enigmas de la vida es un perenne
anhelo del ser humano. Tal espíritu ha conllevado al desarrollo agigantado de la Genética en los últimos
años.
Este apasionante campo del conocimiento
—cuyas potencialidades son infinitas— se presenta como opción salvadora, o como
perversa y malintencionada obra que aflora en algunas sociedades capitalistas
contemporáneas.
De la posibilidad última da fe un artículo
aparecido el pasado 14 de junio en la revista norteamericana Nature, de gran
prestigio en el universo de las ciencias. En el texto se reprocha el empleo de
pruebas genéticas para evaluar la «pureza racial» de los miembros de un partido
húngaro.
Puede parecer inverosímil hablar hoy de
«razas» humanas. Pero cuando diferentes corrientes conservadoras proliferan
actualmente en Europa y en otras latitudes, la xenofobia, como vieja sombra, es
triste y real.
La información primaria, de la cual se nutre
el artículo mencionado, apareció públicamente en mayo de este año, en un blog
de noticias. Desencadenó una tormenta de comentarios y reacciones enérgicas por
parte de diferentes organizaciones como el Consejo de Investigaciones Médicas
de Hungría y la
Sociedad Europea de Genética Humana. Ambas coincidían al
señalar que las pruebas realizadas con fines discriminatorios son éticamente
inaceptables.
El acto es condenable, y así está
contemplado en las normativas establecidas por la Organización Mundial
de la Salud
(OMS), para la realización de estudios genéticos: garantizar el respeto por la
diversidad humana y evitar la discriminación y el favoritismo basados en la Genética.
La manifestación de xenofobia que he traído
a colación no es un suceso aislado. Desde hace un tiempo algunas compañías de
seguros médicos y de vida han reconocido la intención de conocer las
características genómicas de sus pacientes para conformar un perfil de riesgo y
de muerte.
A todas luces, se trata de un procedimiento
discriminatorio por cuenta del cual muchas personas se verían limitadas de
suscribir un seguro. Por ese camino, y con esas intenciones, el uso de la
información genética pudiera limitar la posibilidad de obtener un empleo y
también el acceso a la
Educación Superior.
Mientras en algunas naciones la Genética es vista como
una herramienta discriminatoria y eugenésica —práctica aborrecible por ser
sucesora de la «limpieza racial» de la Alemania nazi—, en Cuba la situación es
absolutamente distinta.
Aquí apostamos por una Genética comunitaria.
Es decir, una ciencia que integra estrategias para la detección y prevención
del riesgo genético a nivel poblacional desde el nivel de Atención Primaria de
Salud. La misión más importante es la preventiva.
Así se persigue reducir el impacto de las
enfermedades genéticas sobre la salud, en aras del bienestar de los individuos
y las familias. Ello permite a las personas con «trastornos» genéticos vivir y
reproducirse de forma tan normal como sea posible, así como disminuir la
frecuencia y las manifestaciones clínicas de los defectos congénitos severos.
Por lo anterior, sin sonrojarnos, podemos
decir que nuestro país es privilegiado. Mientras, el mundo parece estar muy
enfermo, pues, entre otras calamidades, está habitado por personas que siguen
siendo dianas de la segregación.
*Julio César Hernández
Perera, Doctor en Ciencias Médicas,
especialista de segundo grado en Medicina Interna, profesor titular de la Universidad de
Ciencias Médicas de La Habana
e investigador auxiliar.