Nació en la barriada del Cerro, en La
Habana, el 19 de diciembre de 1902. Graduado de dibujo y modelado de la Escuela
San Alejandro en La Habana, en la que estudió entre 1917 y 1928, una
vez culminado sus estudios y en virtud del premio nacional que obtuviera en el
Concurso Monumento a Mariana Grajales, pudo viajar a Europa
(España e Italia), donde completó su formación, y más tarde
visitar México y Los Estados Unidos.
De estos viajes, confesó el artista: “De mi
recorrido por el extranjero, entre muchas cosas aprendí una que ha sido
constante en mi vida vocacional: lo importante no es trabajar al modo de tal o
cual maestro, sino captar de cada uno lo que en él sea esencial para verter en
la creación propia todo eso y algo más… He procurado darle a mi obra un nexo
con la realidad de la que ella, mi obra, y yo somos parte.”
Fue, desde joven, un magnífico retratista
pero se apartó deliberadamente del realismo mimético que señoreaba el género en
aras de una interpretación más libre del modelo que tiende a captar los rasgos
físicos esenciales y a profundizar, sobre todo, en su expresión psicológica.