Cuatro congresistas estadounidenses
coincidieron en La Habana en que están dadas las condiciones para avanzar en
negociaciones directas y sin condiciones que permitan normalizar las relaciones
entre Estados Unidos y Cuba.
Tras dialogar con funcionarios
norteamericanos y cubanos, los legisladores argumentaron que existe disposición
de ambas partes para sentarse a conversar sobre cualquier asunto, con claridad
y en un clima de respeto mutuo.
El grupo de representantes, todos del
Partido Demócrata, se encuentra integrado por Barbara Lee y Sam Farr, ambos
legisladores por California, así como por Enmanuel Cleaver (Missouri) y Gregory
W. Meeks (Nueva York).
Durante una rueda de prensa en el hotel
Saratoga, los congresistas destacaron que su visita busca respaldar las
posibles negociaciones para la liberación del ciudadano norteamericano Alan
Gross, así como de los tres antiterroristas cubanos condenados injustamente a
largas penas en cárceles norteamericanas.
Gross, subcontratista de la Agencia de
Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid), fue detenido,
procesado y sancionado en 2009 por violar las leyes cubanas, al implementar un
programa subversivo financiado por Washington mediante el establecimiento de sistemas
de comunicaciones ilegales y encubiertos, con el uso de tecnología no
comercial.
