Por
Raúl Antonio Capote (Daniel)
La reciente presencia de varios elementos
contrarrevolucionarios en Costa Rica, forma parte de la nueva estrategia
mediática creada, organizada y dirigida por los servicios especiales
estadounidenses, principalmente la CIA, con el objetivo de darle visibilidad a
la contrarrevolución cubana colocándola cerca de los centros de poder político,
social y comunicacional.
No es una estrategia cualquiera, está basada
en acciones que combinan el marketing político con herramientas propias de las
clásicas operaciones encubiertas de los servicios especiales estadounidenses.
El pasado 30 de julio el
contrarrevolucionario cubano Antonio Rodiles entregó en San José, Costa Rica,
documentos de la “Campaña por Otra Cuba”, al Secretario General de la
Organización de Naciones Unidas (ONU), Ban Ki-moon quien se encontraba de
visita oficial en ese hermano país.

