El 30 de octubre del 1950, numerosos combatientes
nacionalistas decidieron lanzarse a la lucha armada insurreccional con el
propósito de libertar a Puerto Rico y frustrar los planes imperialistas de
imponer el nuevo modelo colonial que resultó ser el Estado Libre Asociado,
vigente todavía.
El pueblo de Jayuya en la cordillera y la
capital en el Viejo San Juan constituyeron los focos revolucionarios más
candentes, aunque hubo otros como Arecibo, Utuado, Naranjito, Peñuelas y
Mayagüez.
En Jayuya, un grupo de nacionalistas
encabezados por Carlos Irizarry, Blanca Canales y Elio Torresola, atacaron e
incendiaron el cuartel de la Policía. En ese operativo hubo dos muertos,
incluyendo a Irizarry. En Jayuya se declaró la Republica de Puerto Rico y se
izó la enseña nacional, prohibida para la época.
